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Etica Solidaria y Análisis de Rentas para Poder Escapar de las Trampas que Atrapan a Petro, Boric y Otros Gobiernos de Izquierda de América Latina

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Pistas Hacia una Cultura de Paz y de Solidaridad. El Programa de Trabajo Comunitario de Sud África

Por Howard Richards

  1. El Objetivo General de este Ensayo

El objetivo general de este ensayo es mostrar un camino hacia una cultura de paz y de solidaridad. Será un camino que pasa de la ingobernabilidad a la gobernabilidad, del conflicto a la cooperación. Datos concretos sobre un innovador programa de empleo público en Sud África servirán para iluminar sus pasos. Serán evidencias que no es solamente un camino de nubes el cielo sino un camino de lodos que ya se atraviesa en la tierra.

El programa de trabajo comunitario (Community Work Programme, CWP) funciona en este ensayo para justificar el optimismo. Lo justifica con hechos. CWP responde a exigencias sociales actuales y a la vez conduce hacia eventuales transformaciones de la convivencia humana y de las relaciónes de los seres humanos con su entorno natural.

Aquellas exigencias sociales son sentidas y aquellas transformaciones son imprescindibles no solamente en Sud África con su insólito legado del apartheid, sino también dondequiera los avances tecnológicos incrementan a la vez la productividad y la redundancia de la mano de obra, y dondequiera la ingobernabilidad traba el logro de cualquier meta orientada al bien común, sea social sea ecológica.1

Están en juego las reglas constitutivas del capitalismo.

CWP es una promesa y una muestra de un cambio paradigmático de todas las instituciones. Por eso a un nivel practico y operativo evaluarlo no debe ser como la evaluación de un programa cualquiera. No es válido evaluarlo sin considerar su papel en la preparación de una larga serie de otras innovaciones sociales. Es una cosa verlo con ojos que imaginan que el resto de las instituciones deben quedarse iguales. Es otra cosa verlo con ojos que ven que las otras deben cambiar.

Si al evaluar CWP si se supone inmóvil el mercado de trabajo tal como es, el criterio para evaluar bien pueda ser –como ha propuesto recién un informe de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE)– si los participantes reciben una formación adecuada para calificarse para conseguir empleo en un sector privado no-transformado ya existente.2 Los criterios de evaluación son muy diferentes si se reconoce que el CWP es una transformación que abre camino a otras transformaciones –como fue planteado por sus fundadores.3 Nació y fue en un principio planteado como un prototipo y semilla de un Sud África del futuro donde habrán trabajo y una vida digna para todos.

Más que tratar de explicar las causas y fuerzas que determinan los sucesos que pasan en la historia actual de un país africano, este ensayo trata del diseño deliberado de instituciones para servir cada vez mejor el florecimiento de los seres humanos. Agregamos que hay que servir también cada vez mejor el florecimiento de las otras especies que comparten el espacio del planeta tierra con los seres humanos.

Estas consideraciones introductorias algo abstractas sobre el camino a la transformación de la cultura, la ingobernabilidad, el diseño de instituciones y las reglas constitutivas del capitalismo asumirán formas menos abstractas y más concretas en la siguiente discusión de las frustraciones de las democracias que pretenden ser democracias sociales.

  1. El Camino Bloqueado por una Ciencia de la Ingobernabilidad

Decía Mikhal Kalecki en los años treinta del siglo pasado que la democracia era una lucha perpetua e inconclusa entre quienes tenían casi todos los votos y quienes tenían casi todo el dinero.4

Autores recientes han sugerido que con la globalización la batalla ya no es inconclusa. Los legisladores se encuentran obligados a legislar a favor del capital a fin de atraer el capital a su país y a fin de impedir que el capital ya en su país se vaya.5

Distinguidos economistas como los son Rudiger Dornbusch y Sebastián Edwards han compilado estudios que muestran como en América Latina los políticos que se atreven a desafiar las leyes de la economía inevitablemente pierdan. Aunque su objetivo sea la solidaridad, sucede en caso tras caso que las medidas que tomen para lograrla –por ejemplo subir los sueldos, subir las jubilaciones, mejorar la salud pública—chocan con las leyes de hierro de la ciencia económica. Comprometen el estado a gastos que no puede sostener. El gobierno no puede gobernar. La redistribución fracasa. Después de su fracaso un régimen de derecha establece otra vez condiciones que favorecen la acumulación del capital. Luego la desigualdad crece otra vez con la bendición de la ciencia económica neoliberal.6

La ingobernabilidad se encuentra también en el trasfondo de la breve historia del Plan Nacional de Desarrollo de Sud África. Los autores del National Development Plan (NDP) citan y siguen al experto turco/norteamericano en crecimiento económico Dani Rodrik y a su co-autor chileno Andrés Velasco.7 Aquellos autores destacan leyes de la economía que no son otra cosa que consecuencias de sus reglas constitutivas, a saber el empleo depende del crecimiento; el crecimiento depende de la inversión; la inversión depende de motivar a (“get excited”) los empresarios; motivar a los empresarios requiere infra-estructura, créditos, favorables tasas de impuestos, niveles favorables (v.gr. bajos) de sueldos, y garantías que las eventuales ganancias podrán ser libremente retiradas de Sud África. El NDP insta a los trabajadores a no escuchar las voces poco científicas de los populistas8 sino cooperar con el plan. Es claro que el gobierno de Sud África habría preferido mayor crecimiento con mayor igualdad, pero en los hechos el gobierno se ve obligado a aceptar mayor desigualdad.

En el mundo entero, en país tras país, las autoridades con el respaldo de las ciencias económicas imponen austeridad a los pueblos y ofrecen incentivos a los inversionistas. Ingobernabilidad. Ingobernabilidad de los pobres porque rebelan contra la austeridad. Ingobernabilidad de los ricos también. Si no quieren cooperar con el NDP no cooperen; hasta se retiren de Sud África. El poder soberano del estado democrático no es el poder que manda.

Tampoco mandan los ricos. Lo que manda es un sistema que a través de la historia fue constituido por seres humanos, pero que ahora escapa del control humano.

No son pocos quienes han concluido que el sistema vigente bloquea toda posibilidad de lograr la justicia respetando el estado de derecho vigente y que por lo tanto la única revolución posible es una revolución violenta.9

Para comenzar a mostrar como el CWP abre camino a una transformación, si no a una revolución, democrática, pacífica, y tan inteligente que conserva los aciertos principales del capitalismo a la vez que paulatinamente corrige sus fallas; postulamos el principio que Karl Polanyi expresa en estas palabras: “Exclusivamente en el marco institucional de una economía de mercado son pertinentes las leyes del mercado.” 10

Se sigue del principio citado de Polanyi que, si se podría organizar otros marcos institucionales, o aprovechar de otros marcos institucionales ya existentes, existirían en principio posibilidades de salir del reino donde reinan aquellas leyes de hierro de las ciencias económicas que dictan que los sueldos tienen que ser bajos, que tiene que haber una clase marginada y excluida, y que los gobiernos por mucho que quieran cambios no puedan lograr cambios.

  1. Para Superar la Ciencia de la Ingobernabilidad hay que Salir del Marco Institucional que ella Presupone

Las leyes de hierro son leyes que fijan las condiciones para la acumulación de capital. Como plantean Rodrik y Velasco en el libro que orientó el NDP, el empleo depende del crecimiento y el crecimiento depende de la rentabilidad. Como plantean Dornbusch y Edwards y sus co-autores cuando el gobierno intenta solucionar los problemas de los pobres de otra manera, incrementando el gasto social y redistribuyendo recursos, el gobierno no puede pagar los costos de su populismo sin incurrir niveles de endeudamiento insostenibles o emisiones inorgánicas de dinero inflacionarias, o ambos. Subir impuestos a quienes más tienen los medios para pagar impuestos no es en general una alternativa viable. Forzosamente el gobierno tiene que contar con las inversiones de ellos, y evitar la fuga de sus capitales. Como plantea Carlos Marx en los capítulos 22, 23, y 24 del primer tomo de El Capital donde hay capitalismo hay acumulación de capital. Donde no hay acumulación de capital el capitalismo no funciona.

Sin plantear la destrucción del capitalismo, pero sí planteando la superación de las leyes de hierro que lo hacen incompatible con la redistribución del excedente, el CWP sugiere otros conceptos. Uno es el concepto de captar excedentes (rentas) y utilizarlos en forma inteligente para financiar vidas dignas para los antes excluidos (ahora ex-excluidos).

CWP sugiere también el concepto de vidas dignas que no dependen de ventas. Sugiere que se puede superar el espectáculo actual de gobernantes ciegos en todos los continentes quienes no pueden ver otra manera de crear empleo si no fuera estimular las ventas y/o las inversiones.

Aunque el Programa de Trabajo Comunitario de Sud África no sea un ejemplo perfecto de la realización en la práctica de estos conceptos, en su calidad de ejemplo imperfecto demuestra que no se trata de conceptos teóricos existentes solamente en una torre de marfil académico, sino de algo que acontece.

El CWP solo y por sus alianzas con otras instituciones utiliza el empleo público para catalizar el desarrollo comunitario. Redistribuye el excedente social, captando recursos tanto por la vía impositiva como por la vía de la movilización de los recursos de las mismas comunidades pobres, como por la vía de los aportes de la responsabilidad social empresarial, como por otras vías. Los ex-excluidos consiguen no solamente un ingreso sino también la dignidad que proviene de ejercer un oficio que atiende a las necesidades sociales presentes en su comunidad. Consigue la conversión de fuerza de trabajo a valores de uso sin pasar por la etapa intermediara de valores de cambio.

Deja intactos los hallazgos de Dornbusch, Edwards, Rodrik y Velasco, pero establece otro marco institucional donde no se dan los postulados que sus hallazgos subentienden. Se encuentra entre la gama de instituciones que operan con una lógica que no es la lógica de la acumulación de capital.

Revierta lo que Karl Polanyi llamaba la gran transformación. Vale decir, revierta la dominación de las relaciones sociales por las relaciones económicas. La producción y la distribución son en mayor grado organizadas por otras dinámicas como las son la redistribución y la reciprocidad que siempre han sido presentes en la sociabilidad humana durante los largos milenios de la residencia de homo sapiens en la tierra.

Destaca Polanyi que el marco institucional subentendido por la ciencia económica actual es de hecho único en la historia de la humanidad. Es el liberalismo y no la solidaridad comunitaria lo que desvirtúa lo que ha sido por milenios la naturaleza humana. Escribe Polanyi sobre aquella transformación europea en los siglos dieciocho y diecinueve que produjo el capitalismo: “La transformación supone en los miembros de la sociedad una mutación radical de sus motivaciones: el móvil de la ganancia sustituye al de la subsistencia. Todas las transacciones se convierten en transacciones monetarias.” En el liberalismo exagerado, “todas las rentas deben proceder de la venta de una cosa o de otra y, cualquiera que sea la verdadera fuente de los ingresos de una persona, se los debe considerar como resultantes de una venta. La simple expresión «sistema de mercado», de la que nos servimos para designar el modelo institucional que hemos descrito, no quiere decir otra cosa. Pero la particularidad más sorprendente de este sistema reside en que, una vez que se ha establecido, hay que permitirle que funcione sin intervención exterior.” 11

Al tratar del CWP se considera una dimensión de la economía solidaria que no siempre se considera. A menudo la economía solidaria se ha asociado con varias formas de propiedad asociativa de los medios de producción. Sin embargo, los cooperarios tienen que vender. Siempre favoreciendo las cooperativas y siempre favoreciendo el principio general que el trabajo debe emplear el capital y no el capital el trabajo, el CWP rompe la barrera de la falta de demanda efectiva en el mercado. Los participantes perciben un ingreso y realizan trabajo socialmente necesario sin la necesidad de encontrar compradores quienes pagan dinero para comprar productos.

Aunque pueda ser un deber moral realizar algún trabajo útil al prójimo, no puede ser un deber moral vender. Una venta es siempre un contrato entre vendedor y comprador. Puesto que no se puede obligar al comprador a comprar, no se puede obligar al vendedor a vender. Sin embargo, en el cruel sistema vigente a menudo la gente tiene que vender algo (su fuerza de trabajo u otra cosa) para poder vivir. Algunos encuentran compradores. Otros no. Estos últimos son los excluidos.

El sistema vigente está cambiando. Está cambiando entre otras razones por la aceptación creciente de una u otra forma de empleo público. El CWP sudafricano ha llegado a ser emblemático de este cambio.12

  1. El Nacimiento del CWP: la Falsedad de las Recetas Liberales Demostrada en la Práctica, al Costo del Sufrimiento de Millones de Personas

El CWP nació de la frustración de las políticas anti-pobreza convencionales. Durante los primeros veinte años de democracia (1994-2004), o sea durante los primeros veinte años post-apartheid, los enormes recursos destinados a la lucha contra la pobreza produjeron escasos resultados. A pesar de múltiples programas anti-pobreza del gobierno de Sud África, a pesar de la cooperación internacional, y de los esfuerzos de las instituciones caritativas y desarrollistas de la sociedad civil, según indicadores claves la pobreza en Sud África en 2004 fue peor que en 1994.

El análisis detenido de los hechos demostró que el magro desempeño de las teorías y prácticas convencionales se debía a la insuficiencia de compradores, vale decir de demanda efectiva. Las practicas anti-pobreza convencionales partieron de la premisa que, si se pudiera capacitar a los pobres, si se pudiera otorgarles préstamos y apoyo técnico, luego habría demanda en el mercado para comprar lo que los ex-pobres tendrían para vender –sea esto pollos, cortes de pelo, artesanía, ropa, otros bienes o servicios, o simplemente su (ahora capacitada) fuerza de trabajo. La experiencia de veinte años de democracia no confirmó esta premisa.

La experiencia confirmó la premisa que el desempleo y el subempleo son permanentes. No van a desaparecer con el crecimiento, ni con el desarrollo, ni con un (teórico e imaginario) equilibrio de los mercados.13

La gran excepción –el sector donde hubo progreso considerable—fue el sector vivienda. Aunque faltaba mucho todavía para que cada sudafricano tuviera vivienda digna, en veinte años se construyó más de dos millones de viviendas sociales. Es instructivo que este logro se debía a la coordinación de inyecciones masivas de dinero público, la participación organizada de bancos privados, y un movimiento popular de auto-construcción (People’s Housing Movement).

El CWP fue lanzado en 2007, al principio en tres sitios pilotos (Munsieville, Bokfontein, y Alfred Nzo). No es un programa que dure hasta el fin de la emergencia. La emergencia es permanente. Requiere soluciones permanentes. Es un programa público con importantes aportes privados implementado por instituciones sin fines de lucro en cooperación con las comunidades locales. Ofrece empleo a los participantes dos días de la semana en forma indefinida, a un sueldo menor que el sueldo mínimo. Las razones por estas limitaciones son en parte dejar a los participantes cinco días de la semana para buscar otras fuentes de ingresos, en parte transar con los liberales por acatar el principio de no quitar mano de obra al sector privado (crowding out), y principalmente escasez de fondos.

El criterio para seleccionar el trabajo que los participantes van a realizar es que tiene que ser trabajo útil. Un comité de referencia de ciudadanos locales ayuda a identificar prioridades entre los trabajos útiles posibles. Siempre se requiere el visto bueno de las autoridades municipales. A veces es obvio lo que sería útil. Por ejemplo, casi siempre los municipios ya tienen la obligación legal de proveer ciertos servicios (por ejemplo, aseo de lugares públicos) pero no la cumplen por falta de fondos. En estos casos CWP es una fuente de mano de obra para cumplir con algo que ya fue de antemano obligatorio pero incumplido. En otros casos es obvio que el sector privado con fines de lucro no se interesa en hacer cosas que hay que hacer porque no sería rentable (por ejemplo, hacer el aseo de la casa, cocinar, bañar, y cambiar los vendajes de victimas indigentes de SIDA). En otros casos es más difícil deslindar lo correcto de lo incorrecto (por ejemplo, si fuese correcto vender verduras producidas en jardines comunitarios establecidos con trabajo pagado por CWP y destinar los fondos a la compra de textos escolares)14.

Así se recupera tradiciones antiguas dejadas al lado por las ciencias del mercado. La división de trabajo en CWP no es orientado por las señales dadas por los precios. No es orientado por las indicaciones de una planificación económica a nivel nacional o provincial Es orientado por un proceso de búsqueda de consensos a nivel de las comunidades locales. Es orientado también por decisiones a nivel de gabinete o a nivel ministerial como las son favorecer el desarrollo económico local, favorecer los emprendimientos asociativos, promover la participación ciudadana, catalizar el desarrollo comunitario solidario, y defender el medio ambiente por ejemplo limpiando los ríos que suministran el agua potable de la ciudad de Johannesburgo.

El crecimiento de CWP tanto en el sentido de poder ofrecer empleo a más participantes como en el sentido de subir el pago de los participantes que ya hay, depende de incrementar la capacidad de la sociedad (del gobierno, pero no solamente del gobierno) para captar excedentes y volcarlos al gasto social. El desafío es grande en una coyuntura de precios bajos de las exportaciones principales (oro, platino, cobre y carbón) de un país minero, y más grande todavía por los avances de la tecnología que hacen cada vez menos necesario el trabajo humano.

Dicho esto, hay que decir también que en nuestra época de crisis fiscales permanente de los estados CWP representa una manera de atender a más necesidades vitales de más personas con el mismo gasto fiscal. Es así porque al usar el empleo público para catalizar el desarrollo comunitario se consiguen recursos adicionales que complementan los que puedan aportar el fisco, como fue el caso de la donación de tierra y un pozo para regadío para establecer siembras orgánicas en Bekkersdal por las empresas mineras Sibanye Gold y Goldfields; y como son los frecuentes casos de regreso en la tarde para cambiar los vendajes de victimas de SIDA por participantes de CWP que ya completaron su trabajo pagado y ahora prestan servicios en calidad de voluntarios.

  1. Un Camino Bloqueado y otro Abierto: Más sobre los Orígenes del CWP

Entre los días 29 de septiembre y el 1 de octubre de 2008 setenta y siete funcionarios públicos e investigadores se reunieron en un hotel cerca de Pretoria para compartir datos sobre los programas que ellos estuvieron administrando y/o investigando en la lucha contra la pobreza.15

En múltiples lugares y de múltiples maneras fondos públicos habían sido gastados con la finalidad de crear empleo privado. Por ejemplo, en Vhembe, un distrito cerca del río Limpopo antes reservado para negros bajo el apartheid el gobierno había apoyado la creación de una industria de cría de pollos. El gobierno pagó el costo de la capacitación en una escuela agrícola local, prestó gratis servicios de control de calidad, pagó el costo de los servicios de médicos veterinarios y de especialistas en la crianza de pollos, y proporcionó para la venta de los pollos propaganda gratis en la radio. Los resultados en promedio de los beneficiarios que se dedicaron a la producción cooperativa 16de pollos eran:

Inversión inicial (en parte recursos propios y en parte subsidio) R187.78217 (R11.406 por cada participante, en una cooperativa típica de 17 miembros, de los cuales 9 se retiraron y 8 se quedaron)

(una inversión de R118 por cada ave producido)

Producción anual promedio: 4386 aves

Ingresos anuales: R 1.842 por cada participante (equivalente a un ingreso anual de aproximadamente 170.000 pesos chilenos, o 300 dólares estadounidenses)

El informe presentado en el hotel cerca de Pretoria ni siquiera reveló cuánto dinero el gobierno había gastado para conseguir tan magros resultados.

Informe tras informe mostró resultados semejantes a los con pollos en Vhembe. Siempre cuando agencias del gobierno y /o agencias sin fines de lucro intentaron fomentar pequeños negocios con el fin de instalar a ex-pobres como los dueños de ellos, encontraron que en Sud África ya existía producción eficiente y distribución eficiente para todos los productos que consumidores con dinero querían comprar: sea harina de maíz (el alimento básico de los pobres de Sud África), sea aceite de maravilla, sea harina de trigo, sea mantequilla de maní, sea néctar de naranja o de mango, sea porotos enlatados o en grano, sea pan, sea azúcar, sea leche y productos lácteos, te, cerveza, vino, o lo que sea que los consumidores apetezcan. Si existe demanda efectiva, esta demanda ya está siendo atendida por productores existentes mucho más eficientes que los criadores de Vhembe. Si no hay demanda efectiva, el gobierno no la pueda crear por capacitar a pobres para atender a demanda que no existe. 18

Informes de investigaciones sobre aproximadamente un millón de sudafricanos quienes ganan (apenas) la vida como vendedores ambulantes en las veredas urbanas identificaron sus necesidades más apremiantes: abrigo contra las lluvias, agua potable para beber, baños, y un lugar seguro para guardar sus mercancías. Muchos temen detención por un cuerpo policial que defiende los intereses del comercio establecido contra sus competidores informales e ilegales; dicen que les cuesta seis meses para reponer su stock de mercadería cuando es decomisado por la policía.

La conclusión general de las veintinueve presentaciones de un seminario de tres días fue que el objetivo de eliminar la pobreza no fue alcanzable al interior de un modelo que supone que hay espacio en los mercados para cada pobre que se podría capacitar y apoyar para entrar en el mercado en calidad de vendedor de algo. 19 Los setenta y siete funcionarios públicos e investigadores presentes escucharon una cifra global que resumió muchos detalles: a pesar de valientes esfuerzos y cuantiosos gastos, durante los veinte años entre 1995 y 2005 el ingreso mensual promedio de una familia negra en Sud África había bajado de R 7106 a R 6979.20

El informe cuyos co-autores eran Kate Philip 21 y Ebrahim-Khalil Hassen presentó una comparación entre la magnitud de los problemas y las magnitudes de los esfuerzos para solucionarlos con datos de 2006:22 En cuanto al empleo:

Numero de cesantes buscando empleo: 4.400.000

Numero de cesantes desanimados que ya no busquen empleo 3.218.000

Total cesantes 7.618.000

No cesante, pero con ingresos menos de R 1,000 (aproximadamente CLP 87.000, USD 150) mensual

4.025.000

Total, sin trabajo o ganando menos de R1.000 mensual: 11.643.000

(siendo la población total del país en aquel tiempo aproximadamente 47 millones)

Beneficiarios del Expanded Public Works Programme (empleo público): 316.814 Son oportunidades para trabajar de corta duración.23

Beneficiarios de cuatro programas menores (total) 87.239

Fuera del empleo, el abismo entre problema y solución fue aún mayor. Por lo menos en el caso de empleo existía empleo público medianamente relevante. Como ha sido dicho antes la excepción fue vivienda. Hubo 2.3 millón de casas o terminadas o bajo construcción.24

En todos los veintinueve informes se pudo ver una dicotomía en los datos: Los programas cuya premisa fue que un empuje público sería suficiente para estimular soluciones para pobres provenientes de los mercados privados no resultaron. Los programas que contaron con amplios fondos públicos y no dependieron de mercados (solamente vivienda y en menor medida empleo público) aunque distaron de producir soluciones, por lo menos eran de una magnitud relevante a los problemas.

La última presentación del seminario, cuyo título fue Resumen (Wrap up) lanzó el Programa de Trabajo Comunitario (CWP) como programa masivo nacional, fundamentándolo en las razones siguientes:

  1. Por lo menos en el corto o mediano plazo, el mercado solo no iba a solucionar el problema de empleo. Por lo tanto, hay que buscar soluciones que no dependen del mercado.
  2. Sin depender de mercados, CWP es compatible con mercados y se ha demostrado capaz de fomentar el desarrollo económico local.
  3. Por movilizar a organizaciones sin fines de lucro y a la sociedad civil, CWP es capaz de generar recursos para la lucha contra la pobreza complementaria a los que sea factible proveer con los puros recursos públicos.
  4. CWP fortalece la participación democrática a nivel local.
  5. CWP fomenta el capital social.
  6. Su metodología ya había sido probada en exitosos pilotos en Munsieville, Alfred Nzo y Boekfontein.
  1. Una Cultura de Paz y Solidaridad en el Terreno: La Practica Ilumina la Ciencia

En 2013 CWP funcionaba en 140 sitios en todas las provincias de Sud África con un total de 205.454 participantes, entre los cuales 433 (312 mujeres y 121 hombres) participaban en el sitio de Orange Farm en la ciudad de Johannesburgo en la provincia de Gauteng.25 Con el propósito de iluminar con experiencias concretas un camino hacia la transformación social, podríamos tratar del impacto de CWP en Orange Farm bajo varios rubros: Crimen, Droga, Violencia Domestica, Empleo, Género, Participación Ciudadana, Alcoholismo, Integración Social, Capital Social, y otros.

En el breve espacio disponible comentaremos el proceso de seleccionar el trabajo útil para realizar en la ausencia de precios y en la ausencia de planificación central. El tema de la selección del trabajo a realizar nos conducirá naturalmente al tema afín del desarrollo de una cultura de paz y solidaridad (que también se podría llamar el tema de la integración social, cohesión social o del capital social). Daré en letras cursivas citas textuales típicas de las palabras de los participantes.

CWP es administrado por el Ministerio de Gobierno Cooperativo, una parte del gobierno nacional, que a su vez contrata a instituciones sin fines de lucro para administrar el trabajo en terreno, las cuales a su vez nombran coordinadores para cada sitio que administran. En Orange Farm hay reuniones semanales entre administradores y participantes para conversar proyectos que se debe implementar para ayudar a miembros de la comunidad.

Yo diría que podemos hacer sugerencias, porque los coordinadores suelen venir y preguntar si los tipos tengamos alguna idea…y luego nos forman en grupos para conversar planes que queremos realizar y las destrezas que queremos que CWP nos imparta. En fin, ellos nos están dando la autoridad para hacer cosas.26

Si, como participantes sugerimos planes. Nos involucramos en la planificación de proyectos como participantes. Si conversamos planes y luego decimos vamos a ser este y este. 27

Incentivamos a la gente para que sea innovador. No puedo ver nada del dorso de mi cabeza. Pero si tú digas, ven y oiga, ¿Por qué no hagamos esto? Si, nosotros lo acogemos (una sugerencia de cualquier participante. N. del entrevistador).28

Sí, todos tienen la libertad de sugerir que tenemos que hacer. Es nuestro proyecto de todos nosotros.29

Las decisiones sobre proyectos típicamente son consensuadas entre coordinadores, participantes y un comité de asesores compuestos por distinguidos ciudadanos locales. Sin embargo, se da casos cuando el comité asesor requerido por la ley no funciona o temporalmente no existe y tiene que ser reconstituido. Por ley también el gobierno local tiene que aprobar. Concretamente, el Consejero Comunal (Ward Councillor) firma una carta aprobando el uso de mano de obra de CWP en cada proyecto seleccionado. En el caso de Orange Farm su aprobación ha sido automática, aunque el consejero también pueda sugerir proyectos. En Orange Farm no se conoce ni un solo caso de desaprobación por el gobierno local; al contrario, la existencia de un proyecto en su área aumenta el prestigio de un Consejero Comunal. Cada mes los coordinadores envían un informe a los consejeros en su distrito informando del trabajo realizado. Dijo un coordinador:

Cada mes hay un informe especial que va a los consejeros y trata del trabajo que ha sido realizado en su comuna. Ellos tienen que co-firmar aquel informe, guardar una copia, y regresar el original a la oficina. Lo guardo en mi portafolio como un aspecto de mis relaciones con los distintos sectores de la comunidad. 30

El caso de un pedido por miembros de la comunidad que CWP realice el aseo de lugares donde desconocidos habían botado basura ilumina el papel clave del coordinador nombrado por la ONG administrador del sitio. Relató un coordinador:

Digo que tiene que venir como un pedido de la comunidad. Yo te puedo mostrar las actas de reuniones donde la comunidad me ha llamado antes de las elecciones. Dijeron que iban a desfilar para protestar contra nosotros porque nosotros negamos como CWP hacer la limpieza de basurales que ellos pidieron. Yo les dije que yo me voy a sumar y desfilamos juntos, pero no voy a limpiar los basurales. Me preguntaron por qué y yo les pregunté a ellos, ¿Quienes quieren la limpieza de los basurales? Contestaron que somos nosotros los que lo queremos. Luego yo les dije, entonces yo traigo las herramientas, yo traigo 50 de los nuestros (los participantes de CWP, N del entrevistador) y ustedes traigan 50 de los tuyos. Yo aporto las herramientas. Limpiemos los basurales juntos. Tiene que haber compromiso de todos, para que después de la limpieza nadie va a permitir que terceros vengan a tirar su basura allí otra vez. Así conseguimos que haya el monitoreo que corresponde.

Los conflictos se han suscitado no tanto en la selección de tareas a realizar como en la selección de los participantes que van a realizarlas. Habiendo mucho más cesantes que puestos en CWP los consejeros a veces han querido derivar a CWP miembros de su partido político. Los coordinadores han tenido que insistir en cumplir la ley que garantiza la igualdad de oportunidades sin considerar las militancias políticas, llegando cuando ha sido necesario a seleccionar a participantes con procedimientos aleatorios.

La cita siguiente expresa la actitud de un consejero (Ward Councillor) partidario de la no-intervención de los consejeros en la selección de participantes;

Despolitizarlo. En Orange Farm tú no puedes llegar al trabajo llevando puesta la camiseta de ninguna organización política. Yo no iría nunca a la oficina o al sitio llevando puesto la camiseta de mi partido político. No puedo siquiera andar con una gorra. No puedo.

De hecho, los proyectos seleccionados para realizar en Orange Farm se han ubicado principalmente en las áreas de cultivo de siembras, cuidado de ancianos y enfermos en sus casas, atención parvulario, educación de adultos, prevención de violencia doméstica y apoyo a sus víctimas, y prevención y tratamiento de drogadicción y crimen. Notable en este último rubro es un grupo “Gateway” de criminales reformados. Son ex – reos, ahora participantes en CWP. Ellos se dedican a realizar obras de teatro en las cárceles para los presos próximos a cumplir su condena. Su objetivo es orientarlos a la vida fuera de la cárcel y prevenir su recaída en actividades criminales.

Hablamos desde nuestra propia experiencia. Nosotros mismos hemos sido encarcelados como ellos y hemos cumplido nuestra condena.31

Motivamos a los presos con drama y poesía. Comprendemos lo que es la situación en la cárcel. Hagamos una demostración con drama partiendo de lo que es la vida afuera antes de estar en la cárcel, luego la vida en la cárcel. Mostramos ambos lados. Comprendemos lo que mueve a una persona para caer en el crimen. Y al final aprende su lección, cumple su castigo.32

Motivamos con drama. Tenemos dos dramas. Uno se llama “No seas tonto, el crimen no es lindo.”” El otro se llama “No necesito el crimen.” 33

El cultivo de verduras con métodos orgánicos ha resultado ser uno de los proyectos más importantes en el CWP de Orange Farm. Hacer alianzas con otras instituciones es típico de CWP en muchos sitios, y en este caso la alianza es con el programa de agricultura urbana de la municipalidad de Johannesburgo. La municipalidad aporta asesoría técnica, semillas y compost. Las verduras cosechadas son regaladas a familias indigentes, a familias de niños sin adultos (lo que se da en Sud África cuando ambos padres sean víctimas de SIDA o acaso si ambos estén muertos o encarcelados o ausentes), a ancianos, y a enfermos especialmente a los diagnosticados positivos con HIV y tomando fármacos ARV. En algunos casos individuos el CWP ya atiende a ancianos y enfermos prestando otros servicios. Los participantes agregan el suministro de alimentos nutritivos de las siembras a la atención general que ya prestan.

Cabe decir que los más pobres de Sud África sobreviven comiendo mucha harina molida de maíz blanco. Se la llama “mealy meal.” Son apetecidas las verduras por suministrar vitaminas y por ayudar la digestión.

Tenemos jardines, y es también parte de un programa social. Ayudamos a personas que son pobres. Cuando vamos a una casa y encontramos que son pobres conseguimos verduras del jardín y se las regalamos.34

Nuestra prioridad es principalmente los adultos mayores, y luego los huérfanos y las familias sin adultos encabezadas por niños. Y hasta casas donde nadie tiene trabajo nosotros llevamos verduras a aquellas familias.35

Están ocupados con los jardines de hortalizas. Y luego ciertos productos de las chacras se dan a los parvularios que luchan para sobrevivir y a gente que toma drogas ARV. (Drogas contra SIDA. N. del T).36

No debe ser sorprendente que los participantes en CWP sienten que están ayudando a los necesitados, porque de hecho esto es lo que están haciendo. Otros entrevistados dicen:

Como parte de un programa social alojé a una dama en el espacio mío durante tres meses porque ella no tenía donde alojarse. Ella no tenía nada. Le ayudé a encontrar un espacio, y luego CWP también ayudaron por construirle una casita. Y cuando hubo verduras también daríamos algunas a ella.37

Si la familia ha sido identificada como pobre, les diremos que vamos a darles alimentos, pero para no crear dependencia, decimos que después de tres meses ustedes mismos tienen que atender a su huerta. Nosotros establecemos la huerta, entregamos las semillas y todo para asegurar que su jardín crece. En tres meses dejamos de entregar alimentos del banco de alimentos (de la municipalidad de Johannesburgo. N. del entrevistador). Luego ustedes pueden alimentarse desde su propio jardín.

Para los adultos mayores quienes necesitan huertas podemos ir a ayudarles con empezar las huertas. Y si ella no puede mantener la huerta, nosotros la mantenemos y ella solamente cosecha.

Nosotros ayudamos a ancianos quienes no puedan valer por sí mismos. Los bañamos, lavamos su ropa, cocinamos para ellos, y hacemos el aseo de sus casas.

Yo ando viendo a los niños que viven solos quienes no tienen padres ni madres y luego cocino para ellos y hago su lavado. Y hay ancianas quienes viven con sus nietos, pero los nietos no la cuidan. Así yo iría a ver si todo este bien con ella. Si las cosas no vayan bien, yo iría a los coordinadores y pido que envíen a gente para ir a bañarla.38

A veces nosotros estamos ayudando a una anciana desde cuando está enferma hasta que ella muera. En este caso ayudamos con preparar los alimentos. También ayudamos a cavar la fosa. Después de los funerales ayudamos con lavar la losa, y la familia seria agradecida porque nosotros las hemos ayudado.39

Los participantes de CWP colaboran con los enfermeros en tres clínicas locales. Los enfermeros les entregan listados de pacientes quienes deben ser visitados en sus casas para verificar que están siguiendo correctamente el tratamiento recetado. Además, los participantes hacen campañas entre las madres y los padres motivándolos a llevar a sus niños a la clínica para ser vacunados.

CWP facilita la solidaridad con una serie de procesos. Antes del comienzo de CWP muchos participantes no se conocieron, aunque vivían en el mismo lugar. En un primer momento ellos se conocen los unos a los otros, lo que es un primer paso hacia trabajar juntos para ayudar a otros miembros de la comunidad. Otros lazos sociales se forman por ejemplo con stokvels. Los miembros del stokvel aportan dinero mensualmente a un fondo que es entonces disponible a cada uno por turnos cuando hay necesidades como por ejemplo gastos de entierro o por la compra de uniformes escolares.

CWP crea unos a los otros yo termino conociendo a ella y ella termina conociendo a la otra. Así que si yo no conozca a una persona determinada no voy a poder ayudar a otra persona Ubuntu entre los participantes. Antes no nos conocíamos. Pero ahora al encontrarnos nos saludamos. Así por conocer a quien conozco, puedo ayudar a la próxima persona.40

Pienso que el CWP anima Ubuntu. Ayudamos en la comunidad. La otra cosa es que CWP nos ha enseñado a tratar a la gente como líderes. Nos ayudaron mucho. Nos enseñaron destrezas de liderazgo. Creo que somos misericordiosos.41

Se fomentan amistades. Estamos en la misma sociedad. Nos comunicamos sobre donde reunirnos. En el caso que se necesita consejos sobre algo, yo no tengo problema para pedir consejos sobre qué hacer. Nos visitamos los unos a los otros. Llegamos a ser amigos como colegas.42

Asistimos a veces a funerales para ayudar a llenar las fosas. Debido a CWP vamos a asistir, pero antes no nos conocíamos. Ahora asistimos porque somos familia.43

Encontramos que hay niños o adultos mayores sufriendo. Vamos y ayudamos y luego los vecinos se dan cuenta que esta gente está recibiendo ayuda, y luego ellos vienen y ofrecen ayuda también. Ellos entonces nos dicen que estamos ayudando por bañar a una anciana. La comunidad comienza a entender que hay gente sufriendo y luego que nosotros como la comunidad entera tenemos que apoyarnos los unos a los otros.44

Y estábamos dando prioridad a los cultivos. Fuimos a trabajar todos los días. Con las siembras no puedes perder un día. Con CWP estuvimos trabajando día por medio, pero luego terminamos trabajando todos los días. Tú tienes que recordar que no nos pagan por aquellos días, pero igual somos contentos de trabajar todos los días.45

Además, en el CWP hicimos agricultura por pasión porque cada quien tiene una huerta en su casa. Siempre hemos amado la agricultura. Cuando hemos terminado el trabajo de CWP as las 1400 vamos a lugares como Poortjie para ayudar a la gente. Vamos a colaborar con el departamento de agricultura (con el programa de agricultura urbana de la municipalidad. N del T) Siempre estamos allí para ayudar. No esperábamos pago. Es por nuestra pasión. Queremos ver la transformación de nuestra comunidad.46

Con CWP trabajábamos 8 días por mes de 800 a 1400. Luego nos dimos cuenta que fue inútil parar a las 1400 y después simplemente quedarnos en la población sin hacer nada. Comenzamos a trabajar el día entero sin comer nada. Tuvimos pasión.47

CWP es un proyecto comunitario para la comunidad, y la gente del CWP estamos trabajando para la comunidad. 48

Malose Langa, el psicólogo de la Universidad de Witwatersrand quien realizó las entrevistas aquí citadas llegó a concluir que fue evidente que los participantes estuvieron felices trabajando en el CWP. Su felicidad se puede atribuir al hecho que se entendió con claridad que el CWP trabajaba por el bien de la comunidad.

  1. El Camino a la Transformación Social; la Ciencia de la Ingobernabilidad Superada por una Ciencia de la Gobernabilidad

Ya hemos visto que las leyes del mercado condenan al fracaso las políticas redistributivas (populistas). Ya hemos visto que las reglas constitutivas del marco institucional de aquellas leyes determinan que la dinámica del capitalismo es la acumulación de capital.49 Donde no hay acumulación de capital el capitalismo no se mueve: no suministra ni empleo ni pan ni carne ni cerveza. Es por ser incompatible con la acumulación de capital que la redistribución suele fracasar.

Hemos visto también que las leyes del mercado se imponen exclusivamente al interior del marco institucional del mercado. Es este marco institucional lo que hace depender la producción de la acumulación. El Programa de Trabajo Comunitario (CWP) nos ha iluminado el hecho que han existido y todavía existen otros marcos institucionales capaces de organizar el trabajo que produce valores de uso, vale decir trabajo que produce bienes y servicios que satisfacen necesidades humanas. En el caso de CWP el otro marco tiene un nombre: comunidad.

Comunidad es otra palabra con una historia compleja; con sentidos múltiples y hasta contradictorios; una palabra manchada por haber sido el pretexto de innumerables crímenes y de innumerables engaños50; una palabra cuya capacidad para inspirar el compromiso y la cooperación no muere nunca. Sea lo que sea el caos conceptual alrededor de ella, ningún académico pueda ignorar aquella tradición en la sociología alemana, difundida en todo el mundo por una serie de traducciones y cadenas de influencias, que distingue la comunidad (Gemeinschaft) de la sociedad económica moderna (Gesellschaft.)51 Aprovechamos de esta tradición para legitimar nuestra opción lingüística: Comunidad es lo que no es economía. Es tradición. Economía es modernidad. Con razón cuando los participantes en CWP hablan de comunidad hablan a la vez de las tradiciones indígenas africanas significadas por la voz bantú Ubuntu Con razón cuando cristianos invocamos comunidad invocamos a la vez la voz griega y bíblica, koinonia.

Aunque partamos de la base que la sociedad económica moderna sea en general mejor y más humano que la tradición,52 o por lo menos mejor y más humano que la mayoría de las tradiciones, chocamos sin embargo con el hecho que la dinámica que la mueve –vale decir la acumulación de capital—es ingobernable. La necesidad física de la confianza –vale decir la confianza que las inversiones van a ser rentables—se impone por sobre todos los demás criterios y por sobre todas las demás metas sociales o ecológicas.

Por lo tanto, la liberación humana, la toma de poder del pueblo entero por el bien del pueblo entero, el fin de la pre-historia humana y el comienzo de la historia propiamente humana,53 requiere en las palabras de Thomas Piketty ‘recuperar el control sobre la dinámica de la acumulación’. 54

El Programa de Trabajo Comunitario de Sud África ilumina el camino a la recuperación democrática del control sobre la dinámica de la acumulación de dos maneras:

  1. CWP ilumina la necesidad de hacerlo. Actualmente es una necesidad social sentida aumentar el financiamiento del empleo público en Sud África, por lo tanto, una necesidad sentida de resolver la crisis fiscal del estado; por lo tanto es una necesidad todavía no sentida porque no comprendida pero muy real recuperar el control democrático sobre la dinámica de la acumulación.
  2. CWP ilumina como hacerlo. Ilumina como fortalecer dinámicas plurales para atender a las necesidades humanas, y por este camino emancipar la humanidad.

Comenzamos con ver como la necesidad de resolver la crisis fiscal del estado es iluminada por CWP. El doce de febrero de 2014 un comité del parlamento sudafricano se reunió para revisar el financiamiento de CWP. Marisa Moore del Ministerio de Hacienda (Treasury) declaró ante el comité:

  1. En el año 2013 hubo 205.494 participantes en CWP
  2. El presupuesto para CWP en el año fiscal 2013-14 en miles de Rands es 1.731.326
  3. Comparando los costos de los tres años anteriores, el costo al fisco de CWP creció 39% entre su primer y segundo año, 107% entre su segundo y tercer año, y 34% entre su tercer año y el año actual.
  4. Limitaciones financieras (fiscal constraints) no permiten incrementos anuales mayores que 28,9%.
  5. Por lo tanto, la propuesta del Ministerio de Gobierno Cooperativo de llegar a 1.030.000 participantes en 1916-17 con incrementos de presupuesto de 67% no es factible.
  6. Sugiere Ms. Moore que el CWP podría ampliarse a nuevos sitios con el auspicio deorganizaciones sin fines de lucro del sector privado.

Al testimonio de Ms. Moore hay que agregar por lo menos cuatro elementos de contexto: (1) CWP es una parte innovadora de un programa más antiguo, mayor, y más tradicional de empleo público de nombre EPWP (Expanded Public Works Programme); por eso en los años recientes el empleo público total ya ha pasado un millón de participantes, aunque sea trabajo de corta duración y no regular como en el CWP. (2) En sus comienzos CWP fue pensado como un programa echando las bases para una eventual garantía de empleo mínimo para todos los que lo necesiten, (3) En la medida en que las metas de creación de empleo en el sector privado previstas en el NDP (Plan Nacional de Desarrollo) no han sido logradas, el empleo público ha sido llamado a cumplir con las promesas al pueblo que el NDP no ha cumplido. (4) Actualmente en 2016 la deuda publica sudafricana ha pasado el 50% del PIB, el gobierno está en crisis con múltiples llamados a renunciar al Presidente Jacob Zuma55, y múltiples diagnósticos a nivel internacional y nacional alegando que el gasto social de Sud África ha llegado a niveles insostenibles.

La crisis fiscal del estado sudafricano es dejà vu. La suerte de CWP ilumina otra instancia de la crisis fiscal del estado en el capitalismo tardío ya analizado por Jürgen Habermas en 1975.56 Habermas se apoyó en los estudios de James O´Connor de 1973, y ha sido confirmado por múltiples estudios y hallazgos, entre otros un hallazgo publicado en 2013 por Thomas Piketty. Piketty muestra que en la actualidad el valor neto del sector público en los países que alcanzó a estudiar es aproximadamente cero. El valor total de haberes públicos es aproximadamente igual al total de las deudas públicas. El grueso de la riqueza acumulada en el mundo está ubicado en el sector privado –no en el sector empresarial sino en sectores financieros y rentistas– donde está concentrado en las manos de menos de 1% de la humanidad.

Para iluminar con mayor nitidez la necesidad de una solución a la crisis fiscal del estado, adelanto brevemente una interpretación de la historia de los origines de lo que Joseph Schumpeter llamó el Steuerstaat, vale decir el estado dependiente de impuestos.57

En los antiguos reinos e imperios, antes del auge de las repúblicas modernas, el soberano tuvo muchas fuentes de ingresos, partiendo a menudo del principio que el rey o imperador fue el conquistador y dueño de todo cuanto estaba en su reino o imperio. El soberano pudo financiarse por tomar una porción de las cosechas de las tierras, por tener un monopolio de la venta de determinados productos, por derechos de aduanas, por tener el derecho exclusivo de emitir dineroy sacar ingresos por manipular el dinero y cobrar por su uso58 y por acumular botín de guerra, entre otros. Después de largas luchas el tercer estado ganó victorias militares y estableció republicas burgueses. Redactaron constituciones y declaraciones de derechos (las de 1690 en Inglaterra, las de un siglo después en Norteamérica y Francia, y luego en el resto del mundo). Su victoria fue la derrota de la monarquía y el fin de sus abusos. El establecimiento del Steuerstaat tuvo como motivo la subordinación del aparato burocrático y militar del gobierno a un poder civil que fue en aquella

época un poder de propietarios. Estableció que el financiamiento del gobierno iba a ser solamente por vía de impuestos votados por parlamentos.

Con este contexto histórico se puede ver que la necesidad de una solución a la crisis fiscal del estado es en gran parte una necesidad de enmendar las normas jurídicas que constituyeron la modernidad. Conviene recuperar para el estado democrático fuentes de ingreso adicionales a los impuestos.

Pero hay otras dimensiones de la problemática, y una de las principales se puede iluminar también partiendo del caso concreto del CWP. En su forma emblemática es la dimensión expresada en la ciencia económica neoliberal con el concepto de cuña fiscal (tax wedge). Dicen que cada impuesto estorba el comercio.59 La inversión depende de la rentabilidad, y la rentabilidad depende de las ventas. Ambas disminuyen cuando el gobierno las impone. Orientados por una ciencia de la ingobernabilidad el gobierno Sud Africano y los demás gobiernos del mundo se encuentran bajando impuestos con el fin de estimular las ventas y las inversiones. A la vez desesperadamente tratan de cubrir sus déficits. Terminan con deudas soberanas impagables.

CWP sugiere una pista de solución, parcial pero importante: utilizar el empleo público como agente catalítico para el desarrollo comunitario. Multiplicar el impacto del dinero público por combinarlo con los aportes de otros sectores. Por ejemplo, en muchos sitios se dan aportes voluntarios como los que hemos visto en Orange Farm donde los participantes atienden a sus cultivos todos los días a pesar de ser pagados por solo dos días.

Uno de los mejores ejemplos de catalizar el desarrollar el desarrollo comunitario en pos del bien común se da en el asentamiento de Bekkersdal en la comuna de Westonaria. Era conocido por ser un lugar conflictivo y violento. CWP está cumpliendo un papel menor en una alianza amplia pública y privada financiado principalmente pero no enteramente por las empresas mineras Sibanye Gold y Goldfields. El gasto fiscal ha sido mínimo. 60 Entre otros, aplicando metodologías típicas de CWP61 ex cesantes de este asentamiento se asociaron en cooperativas para producir verduras orgánicas y venderlas en los mercados de Johannesburgo.

Pero la economía social y solidaria no siempre cuenta con números inagotables de consumidores pudientes ávidos de salud natural ubicados en una metrópoli cercana como los son los clientes de los cooperarios de Bekkersdal. En la ausencia de nichos asequibles en el mercado, o lo que es más frecuente en la presencia de oportunidades en el mercado existentes pero apenas existentes e insuficientes para generar ingresos suficientes para pagar el costo de mantener a una familia y llevar una vida digna; en estos casos también, que son los más, surgen las preguntas ¿Cómo salvan su dignidad los rechazados por el mercado laboral? ¿Cómo subir sus escasos ingresos?

Aquí también el CWP ilumina el camino. Recordamos que en Orange Farm el CWP fue una solución psicológica. Los participantes salvaron su dignidad. El pago fue bajo, pero la felicidad fue alta. El contraste no puede ser mayor entre ellos y los millones en Sud África y en otros países quienes simplemente reciben del gobierno un bono, una suma de dinero. Estos últimos reciben una solución económica que no es ninguna solución psicológica.

Pero a primera vista CWP no enseña nada a nadie sobre como subir los sueldos. Paga aún menos que el sueldo mínimo. Sin embargo, a nivel conceptual, se puede decir que CWP planta una semilla de la repartición justa de los dones de la naturaleza y de los dones de la historia.

Por lo menos en la medida en que los fondos públicos sudafricanos derivan de excedentes de la industria minera (alrededor de 7%) el CWP puede ser interpretado en parte como un traspaso de rentas de recursos naturales a fin de atender a necesidades sociales.

A nivel conceptual, el traspaso de excedentes de las minas a fin de lograr la integración social de los excluidos, establece un principio básico de una ciencia de la gobernabilidad. Refuta la doctrina de la cuña fiscal. Nos pone en condiciones para demostrar que minimizar los impuestos para maximizar las ventas en los mercados no es siempre –para decir la verdad no es nunca—el camino a la transformación social. La verdad de lo que este párrafo afirma no es obvia. Para mostrar que a pesar de no ser obvio es cierto, regreso a la propuesta de imponer a las fortunas heredadas de Thomas Piketty. Luego me dedicaré a explicar la teoría de la renta económica.

No es siempre cierto que imponer a la abundancia de los pocos para atender a la necesidad de los muchos choca con la dinámica de acumulación de capital que mueve la producción. Es por eso que Thomas Piketty puede recomendar subir los impuestos a las grandes fortunas históricamente acumuladas. Aquellas fortunas existen en gran parte en forma independiente de las operaciones de las grandes empresas actuales. Nada cambia en el funcionamiento día a día en la producción y venta de cosméticos del transnacional L´Oreal si sus acciones pertenezcan a Liliane Bettencourt por derecho de herencia, o si pertenezcan al gobierno francés, o si pertenezcan a Médicins sans Frontières. Microsoft funciona igual si Bill Gates gasta su fortuna en yates y prostitutas, o como de hecho la gasta en salvar a los niños de Asia de las enfermedades que los matan. El principio de traspasar lo que sobra a quien lo necesita es el mismo principio si pasa por la vía de los impuestos, o por la vía de la filantropía, o por la vía de ser las acciones de las empresas la propiedad de los patrimonios de instituciones caritativas.

Propongo traspasar los excedentes si no en su totalidad en gran parte. Luego propongo utilizar los excedentes traspasados para facilitar con métodos participativos la auto-organización de la economía social y solidaria e incluso en sus formas desmercantilizadas. De este modo se amplía el peso relativo en la economía total de aquellas formas no-capitalistas de economía que realicen la producción y la distribución sin la acumulación de capital en manos privadas. Ya no va a ser necesario que el consumismo crezca sin límites para crear mercados sin límites para que cada quien pueda vivir de ventas. Al contrario, la economía social y solidaria puede ser, como lo es en Orange Farm, una economía solidaria que no requiere ventas. Por lo tanto, no requiere el consumismo. Así la transformación social avanza por tres razones complementarias. El imperativo de sacrificar el planeta, la justicia, y las demás metas para mantener la acumulación privada como motor dominante de la economía disminuye. A la vez el pluralismo económico aumenta. (Cabe destacar que el pluralismo se manifiesta en lo que José Luis Coraggio llama la economía popular, a saber todos los pequeños negocios que no acumulan capitales.) Por colmo de bienes, la humanidad se libera de tener que vivir de ventas. La humanidad y la biosfera se liberan del consumismo. Lo que propongo ya se visibiliza en la forma de una semilla en lo que ya hace un programa de empleo público que cataliza el desarrollo comunitario.

Las propuestas de Piketty tienen que ver con traspasar al fisco porciones de las grandes fortunas ya acumuladas en el pasado. Tratan de la socialización de los dones de la historia. La teoría de las rentas trata de volcar al gasto social los excedentes siendo generados ahora y en el futuro. Trata entre otras cosas de la socialización de los recursos naturales, los dones de la naturaleza.

  1. La Ciencia de la Gobernabilidad: La Renta Económica (Excedente)

La renta es lo que sobra cuando son pagados todos los costos de la producción. Aunque los economistas han ofrecido distintas definiciones de” renta,” encuentro que esta definición, derivado en gran parte de Alfred Marshall, es apropiada para el diseño deliberado de instituciones para servir cada vez mejor el florecimiento de los seres humanos y el florecimiento de la flora y fauna que comparten el planeta con nosotros. Puesto que el choque de la redistribución con la producción es lo que más ha perjudicado la democracia social, lo que más queremos saber es ¿Cuánto podemos traspasar al gasto social sin paralizar la producción? Esta definición nos permite contestar en forma aproximada y preliminar: Podemos traspasar lo que sobra cuando son pagados todos los costos de la producción. Las rentas.

Profundicemos el tema considerando brevemente algunos hitos en la historia de los conceptos de “renta” y “excedente.”

Comencemos con la edad media. Fue común dedicar las rentas de tierras, o las tierras mismas, al abastecimiento de los pobres y los enfermos, principalmente a través de monasterios y órdenes religiosas.62 Una parte del valor de las cosechas que llegó a los arcos de los terratenientes no quedó en sus arcos, sino fue reciclada a la iglesia y de la iglesia a los marginados. Con rentas se fundaron los primeros hospitales, siendo hasta el día de hoy una palabra francesa para hospital “hôtel dieu”. (hotel de Dios)

El autor más citado como el gran pionero de la teoría de las rentas es David Ricardo. Ricardo definía las ciencias económicas como el estudio de la división de los ingresos entre las diferentes clases sociales. Escribió en su libro sobre economía e impuestos de 1817 que el valor del producto de la tierra se reparte entre el propietario de la tierra, el emprendedor quien la cultiva, y los trabajadores por cuyo esfuerzo se la cultiva63. Ricardo no duda en recomendar a los gobiernos imponer a los propietarios. Tiene dos buenas razones: Primero, la tierra no se mueve. Por eso difícilmente se evade el impuesto. Segundo, por definición las rentas que cobran los dueños de la tierra son percibidos cuando todos los costos de producción ya son pagados. Los emprendedores ya han pagado el valor de los insumos y han cobrado ganancias suficientes para motivarlos. Los trabajadores ya han percibido sus sueldos. Por eso el impuesto a la renta ricardiana no estorba la producción.64

Con la publicación del primer tomo de El Capital en 1867 ya apareció el tema de plusvalía (Mehrwert) o excedente. Siguiendo a Ricardo, Marx considera que el valor de cambio de todas las mercancías (Waren) es producido por y explicado por el trabajo incorporado en ellas. La producción comienza con una cantidad de dinero D. Con D el capitalista compra fuerza de trabajo y otros insumos para la producción. Por ser el dueño de aquellos medios de producción termina siendo el dueño de las mercancías producidas. Las vende y así consigue una cantidad de dinero mayor D’. La diferencia D’ menos D es el excedente. La repetición del ciclo, invirtiendo el excedente para conseguir una suma aun mayor D’’ y así sucesivamente es la acumulación.

La fuente de la plusvalía es la explotación del trabajador. El precio de su fuerza de trabajo (su sueldo) es menor que el valor del trabajo que él incorpora en la mercancía producida. Por eso y solamente por eso es posible que hay excedente. Solamente por eso D’ puede ser mayor que D, y D’’ mayor que D’ y así sucesivamente. Por eso y solamente por eso puede haber acumulación.

Marx sostiene en el tercer tomo de El Capital (1894)65 que la plusvalía es el fondo originario que después se divide en las tres formas que Marx llama “la santa trinidad,” a saber la renta del terrateniente, la ganancia del capitalista empresario, y los intereses del capitalista inversionista.

Marcó otro hito en la historia del concepto de rentas el análisis que hizo León Walras de lo que él llamó la teoría inglesa de la renta en su Elementos de Economía Política Pura publicado por primera vez en 1874.66 Walras hizo un análisis matemático de la teoría de Ricardo y por ende también de la teoría de Marx. Sacó la conclusión que Ricardo fue equivocado, no por la inexistencia de excedentes que no se derivan de ningún costo de producción, sino porque el análisis de Ricardo fue insuficientemente general. Ni la tierra ni la fuerza de trabajo ni ningún recurso natural o privilegio social se debe distinguir a nivel teórico de otros factores de producción. Cualquier factor puede tener la característica que produce ganancias mayores que los necesarios para cumplir la función social de producirlo. La renta llega a ser una función de rareté, o sea de escasez. No hay nada especial en un predio o en una mina o en la explotación de trabajadores o en el monopolio de una tecnología que le otorgue una magia única para generar excedentes.67

Otro hito histórico más fue el análisis de la renta en los Principios de Economía de Alfred Marshall alrededor de 1900. Si Walras se destaca por su precisión matemática, Marshall se destaca por su conocimiento detallado de las realidades del mundo de los negocios. Inventó la idea de renta de situación para nombrar la renta que deriva su dueño de un lugar con una ubicación apta para realizar un negocio rentable, por ejemplo, un terreno cerca de un aeropuerto apto para un hotel. Inventó la idea de cuasi-renta para nombrar la ganancia que excede el costo de producción debido a la demora de la producción. Si soy dueño de algo apetecido y escaso y barato para producir (por ejemplo madera de pino) pero falta cinco años antes que la oferta alcanzara a satisfacer la demanda, entonces durante cinco años puedo cobrar una cuasi-renta.

Marshall defiende la tesis de Ricardo (generalizada por Walras) que la renta es un excedente que cobra un dueño cuando todos los costos de la producción ya están pagados. Siguiendo el pensamiento de Marshall, pero no a pie de la letra específicamente su análisis de renta, lo encuentro conveniente definir el costo del capital como un costo de producción.

Observo que capital se consigue en los mercados de capitales. Tiene su precio. En una economía plural cooperativas y otros tipos de empresas no-capitalistas pagan el costo del capital sin entregar el control de la empresa a quien aporta el capital.

Siguiendo otra vez el pensamiento de Marshall pienso que una ganancia normal suficiente para motivar a los emprendedores o empresarios también se puede considerar un costo de producción. Es un costo de producción porque si nadie se siente motivado a organizar y a administrar una empresa, no hay empresa. No hay producción.

La experiencia demuestra, sin embargo, que aunque sea necesario motivar a empresarios y a administradores no son necesarias—y puedan ser hasta contraproducentes—las remuneraciones astronómicas. Estas son en gran parte excedentes captados por quienes tienen el poder de captarlos, no costos de producción. Por eso Piketty y sus co-autores sugieren cobrar impuestos hasta al 80% por ciento a los salarios astronómicos.68 Aquí se ve la falacia de decir que un impuesto, o un traspaso por filantropía, siempre disminuye la producción. La producción de hecho sigue viento en popa cuando, como es el caso en Alemania y en Suiza, los impuestos tienen mayor tendencia a captar los excedentes y los sueldos de los ejecutivos más se aproximan al valor de sus servicios.

A veces se habla también de un excedente cuando hay un recurso inutilizado. Se habla de las funciones sociales de la propiedad, o de las funciones sociales de las ganancias de las empresas. Se modifican las instituciones para mejor cumplir sus funciones, destinando a mejores usos lo que no cumple ninguna función y por eso sobra. Por ejemplo la actual Constitución de Brasil trata en forma detallada de las funciones sociales de la tenencia de la tierra. Predios abandonados por sus dueños pueden ser traspasados a la Reforma Agraria. En semejantes discursos todas las rentas son excedentes, pero “excedente” puede ser un término más amplio abarcando bienes que por cualquier razón sobran.

En la actualidad muchos autores son partidarios de repensar los impuestos. Los impuestos no son siempre cuñas que frenan la economía. A menudo son oportunidades para captar excedentes y volcarlos al servicio del bien común. Entre los autores actuales se puede mencionar al premio Nobel de economía del año 2001 Joseph Stiglitz y al economista chileno Jorge Leiva quien ha sido Ministro de Economía y representante de Chile ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). 69

  1. Conclusión

Cierro matizando con tres advertencias y agrego una bibliografía. Primera advertencia: Hay en principio una distinción fundamental entre lo que es costo de la producción y por eso es necesario retenerlo para poder continuar la producción, por una parte, y por otra parte lo que es excedente y por eso es disponible para el gasto social; pero en la practica la línea que separa el uno del otro es difícil de determinar. Suele ser un tema conflictivo. Suele haber errores. Segunda advertencia: Del hecho que hay excedente no se sigue que es conveniente dedicarlo en su totalidad a financiar vidas dignas liberadas de la necesidad de vender. Es licito por ejemplo ser partidario de invertir una porción del excedente en ampliar la capacidad productiva más allá de cubrir los gastos de continuar la producción. Tercera advertencia: Aunque dedicarse al buen diseño de las instituciones, y a la buena administración de ellas, con el objetivo de conseguir sustento y dignidad para todos y cada quien, es un deber moral, y sobre todo un deber moral de los sabios y de los privilegiados, el cumplimiento con estas exigencias elementales de la justicia, no es todavía el logro de una plena justicia social en todas sus dimensiones.

Con todo se puede afirmar que un pluralismo de sectores con distintas dinámicas traerá la liberación del imperativo sistémico de cumplir los requisitos de una u otra régimen de acumulación. La liberación a su vez hará posible la gobernabilidad. Un camino desde donde estamos hacia una cultura de paz y de solidaridad se vislumbra. Con buena voluntad y con prudencia y sin la pretensión desmedida de lograr un máximo de producción o un máximo de justicia, en la medida en que una sociedad sea gobernable se puede lograr niveles aceptables de ambas, la dignidad de todos, y la armonía con la naturaleza.

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Sitio con las obras completas de José Luis Coraggio: www.coraggioeconomia.org

Sitio de educación y economía social y solidaria: www.educacionyeconomiasocial.ning.com

Sitio que ofrece cursos a distancia sobre economía solidaria: www.uvirtual.net

Una gran recopilación de documentos: www.socioeco.org

Un portal español: www.economiasolidaria.org

Sitio de la ONU sobre responsabilidad social empresarial: www.unglobalcompact.org

Hay muchos otros sitios, entre otros los de Caritas en distintos países

1 De hecho, en el momento de escribir estas líneas la principal fundadora de CWP la sudafricana Kate Philip anda en Grecia aconsejando al gobierno de Grecia para fundar un programa semejante de empleo público en aquel país. El CWP a su vez se inspiró en programas semejantes en Etiopia y en La India.

2 OECD (2011) OECD Territorial Reviews, The Gauteng City-Region, South Africa. OECD: Paris. p. 176.

3 La tesis doctoral no publicada de Rejoice Shumba (2014) citada abajo en n. 26 relata como un pequeño grupo de emprendedores sociales gestionaron la idea de CWP y últimamente lograron establecerlo como el programa más emblemático de los esfuerzos anti-pobreza del gobierno.

4 Mikhal Kalecki, A Theory of the Business Cycle, Review of Economic Studies. Vol. 4 (1937) pp.77-97.

5 Edgar Morin, 2010, Hacia el Abismo, Globalización en el Siglo XXI, Barcelona, Paidos; Jeffrey Winters, 1996, Power:in Motion: Capital Mobility and the Indonesian State, Ithaca NY, Cornell University Press.

6 Rudiger Dornbusch and Sebastián Edwards (compiladores), 1991, The Macroeconomics of Populism in Latin America, Chicago, University of Chicago Press. En otra época los trabajadores murieron de hambre con la bendición de las ciencias económicas, puesto que tanto Adam Smith como David Ricardo sostuvieron que la ley de oferta y demanda mantuvo los números de trabajadores al nivel demandada por el mercado laboral. Sin trabajo y por eso sin alimentación los trabajadores tuvieron que morir o no nacer.

7 Dani Rodrik, 2007, One Economics, Many Recipes, Princeton, Princeton University Press. Velasco es co-autor de algunos de los capítulos de este libro.

8 En el contexto sudafricano se refiere notablemente a los EFF (Economic Freedom Fighters) liderados por Julius Malema.

9 Fernando Atria recuenta como la factibilidad o no-factibilidad de llegar al socialismo por vías democráticas fue un tema de discusión constante al interior de la Unidad Popular en Chile. Derechos Sociales y Educación: un nuevo Paradigma de lo Público, 2014, Santiago, Ediciones LOM, pp. 19-26

10 Karl Polanyi, 2007, La Gran Transformación, Madrid, Quipue, p. 78

11 Polanyi, obra citada, p. 83.

12 Un botón de muestra de su carácter emblemático es el extensivo tratamiento del CWP en el sitio Web de la OIT. Fue visto el sitio www.ilo.org el 24 de abril de 2016. Buscar en el sitio con las palabras South África Community Work Programme.

13 Guy Standing demuestra que al contrario el actual desarrollo globalizado hace el trabajo cada vez más precario, y por lo tanto es cada vez necesario establecer la seguridad de los trabajadores sobre bases que no son los del mercado. Economic Insecurity and Global Casualisation: Threat or Promise? Social Indicators Research Vol. 88 (2008) pp. 15-30.

14 El argumento que sea incorrecto reza que verduras producidas con dinero público no deben ser vendidas en los mismos mercados donde compiten productores privados.

15 Me apoyo en las presentaciones en estas reuniones. Se puede consultarlas en el Sitio Web del instituto sudafricano Trade and Industrial Policy Strategies, www.tips.org.za Buscar bajo Second Economy Strategy: Addressing Inequality and Economic Marginalisation, revisado 4 marzo 2013.

16 Los resultados eran mejores para nueve beneficiarios quienes trabajaron como individuos sin sumarse a una cooperativa, pero no tanto mejores como para justificar tanto gasto público.

17 Las cifras son en Rand sudafricanos, en aquel tiempo con un valor de aproximadamente 6 por Dólar.

18 Ver Kate Philip, Towards a Right to Work, un diciembre 2010 Research Report disponible en www.tips.org.za, visto 4 marzo, 2013. pp. 4-5.

19 Ver también Nicoli Nattrass and Jeremy Seekings, “Democracy and Distribution in Highly Unequal Societies: the Case of South Africa”, The Journal of Modern African Studies, Vol. 39 (2001) pp. 471-498.

20 La fuente de este número es el informe al mismo seminario de la Development Policy Research Unit de la School of Economics de la University of Cape Town.

21 Ver también Kate Philip, January 2009 Research Report Second Economy Strategy: Addressing Inequality and Economic Marginalisation, www.tips.org.za, visto 5 marzo 2013.

22 Las cifras son de 2006 y son citadas en un informe de 2008 presentado al seminario. La población total de Sud África en 2006 fue 47, 4 millones. Kate Philip y Ebrahim-Khalil Hassen, The Review of Second Economy Programs: An Overview for the Presidency’s Fifteen Year Review, January 2008, disponible en www.tips.org.za, visto 6 marzo 2013. p. 6.

23 El dato es de marzo 2007, obra citada. p. 9.

24 Id. p 17. Hubo también un movimiento masivo de auto construcción. llamado People’s Housing Process (PHP). Ver Gavin Andersson, Unbounded Organization: Embracing the Societal Enterprise (en prensa) y Marie Huchzermeyer, 2001, “Housing the Poor: Negotiated Housing Policy in South Africa,” Habitat International, Vol. 25, pp. 303-331.

25 Esta sección se basa en un estudio de CWP en Orange Farm hecho por Malose Langa, 2014, Final Report on Orange Farm, Johannesburg, Centre for the Study of Violence and Reconciliation, University of the Witwatersrand. Ver también Themba Masuko and Malose Langa, 2013, Research on the Community Work Programme (CWP) in Kagiso, Johannesburg, Centre for the Study of Violence and Reconciliation, Wits University. Ver también los estudios de CWP en el sitio Welkom y el sitio Bokfontein en Rejoice Shumba: Social Entrepreneurship and South Africa’s Community Work Programme: a Critical Reflection on Innovation and Scale, 2014, tesis de doctorado, University of Johannesburg. Perfiles de otros sitios se encuentran en TIPS (www.tips.org.za)

26Focus group con CWP participantes (06/06/2014) Todas las referencias siguientes se refieren al informe citado de Malose Langa.

27Ibíd.

28 Entrevista con CWP Senior Representante 2 (06/04/2014)

29Focus group con CWP coordinadores (10/04/2014)

30Seguimiento de entrevista Individual con CWP Senior Representante (08/08/2014)

31Focus group con miembros del grupo Gateway (ex presos) (28/04/2014)

32Ibid.

33Ibid.

34Focus group con CWP participantes (06/06/2014)

35Focus group con CWP coordinadores (10/04/2014)

36Ibíd.

37Focus group con CWP coordinadores (10/04/2014)

38Focus group con CWP coordinadores (10/04/2014)

39Focus group con CWP participantes (06/06/2014)

40Seguimiento a focus group con CWP coordinadores (18/09/2014)

41Focus group con CWP coordinadores (10/04/2014)

42Ibíd.

43Focus group con CWP coordinadores (10/04/2014)

44Seguimiento a focus group con CWP coordinadores (18/09/2014)

45Focus group con miembros de un grupo de participantes quienes se dedican a sembrar hortalizas (27/05/2014)

46 Ibíd.

47Ibíd.

48Seguimiento a entrevista con CWP Senior Representante (22/10/2014).

49 La tesis que las reglas constitutivas del mercado hacen inevitable o casi inevitable que las políticas social demócratas que disminuyen el dinamismo de la acumulación fracasan es profundizada en Howard Richards y Joanna Swanger 2006, Dilemmas of Social Democracies. Lanham MD: Rowman and Littlefield.

50 John McKnight, 1996, The Careless Society: Community and its Counterfeits, New York, Basic Books.

51 Esta distinción subyace la serie de ensayos David Minar y Scott Creer (compiladores) 1969. The Concept of

Community, New Brunswick, Transaction Publishers.

52 Norbert Elias 1971 muestra en detalle como el avance paulatino de las sociedades económicas y liberales modernas ha sido un avance ético, desmintiendo versiones románticas del pasado europeo y mostrando que paso a paso Europa ha llegado a ser cada vez más civilizado. El Proceso de Civilización, España: FCE.

53 Aquí sigo a Karl Marx agregando que a estas alturas la liberación de los imperativos impuestos por nuestra excesiva dependencia de la dinámica de la acumulación conviene también a los empresarios y a cada ser humano sin excepción. Creo que si Marx estuviera presente con nosotros en 2016 él opinaría igual.

54 Thomas Piketty, 2014, Capital en el Siglo XXI, Santiago, Fondo de Cultura Económica, p. 519. He corregido la traducción al castellano. El original francés y la traducción al inglés se refieren a la dinámica de la acumulación. El texto español dice dinámica en curso.

55 El papel de una favorable constelacion de fuerzas políticas y de Presidente Zuma en el momento político del lanzamiento de CWP es relatado en la tesis doctoral de Rejoice Shumba antes referida n. 26. Como se puede entrever en estudios como el de Malose Langa de Orange Farm CWP ahora goza de un amplio apoyo sea lo que sea la suerte del actual presidente.

56 Jürgen Habermas 1999 (1975), Problemas de Legitimización en el Capitalismo Tardío. Madrid: Teorema.

57 Joseph Schumpeter 1918, Die Krise des Steuerstaates, Graz und Leipzig, Leuschner und Lubensky. Utilizo la palabra de Schumpeter pero mi interpretación de la historia no es idéntica a la suya.

58 Ver Glyn Davies, 1997, A History of Money from Ancient Times to the Present Day, Cardiff, University of Wales Press.

59 Ver la obra de John Kay citado en la bibliografía abajo. También consultar los escritos sobre impuestos de Gordon Tullock, Richard Posner, y Arnold Harberger.

60 Ver el video en You Tube. Organising for Good Westonaria.

61 Se refiere a la metodología de laboratorios organizacionales utilizada en los sitios pilotos de CWP en Munsieville y Boekfontein, en otros sitios CWP, y en Westonaria. Ver Raff Carmen and Miguel Sobrado, 2004, A Future for the Excluded, London, Zed Books; Gavin Andersson and Howard Richards, 2014, Unbounded Organizing in Community, Lake Oswego, World Dignity University Press.

62 Ver Michael Mollat, 1988, Pobres, Humildes y Miserables en la Edad Media. México, Fondo de Cultura Económica.

63 David Ricardo 1972(1817) Principios de Economía Política y Tributación, Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica. Disponible en línea www.librosintinta.in/busca/davidricardoprincipiosde-la-economia.

64 Ricardo razona que la peor tierra que se cultiva, la tierra que apenas se justifica cultivar a los precios de granos vigentes, no produce ninguna renta, Se la cultiva porque se puede pagar a los trabajadores y al capital. La mejor tierra con la misma inversión de trabajo y capital produce una mayor cosecha y por lo tanto produce renta. Se supone que el terrateniente es siempre implacable y no concede al emprendedor más que lo mínimo que es obligado a conceder. El emprendedor es implacable y no concede a los trabajadores más que lo mínimo necesario para sobrevivir.

65 Publicado por Federico Engels despues de la muerte de Marx.

66 Léon Walras, 1874, Éléments d´économie politique pure, Lausanne, Corbaz, Secciones 38, 39, y 40. Se puede leer el libro on-line en www.openlibrary.org.

67 Posteriormente Joan Robinson (1971) sostuvo que Marx habría mejor servido su causa si hubiera reconocido que los dueños de empresas puedan conseguir plusvalía no solamente por explotar a trabajadores sino también por controlar recursos naturales, por explotar monopolios u oligopolios, etc. Ensayo sobre Economía Marxista, México: Siglo XXI.

68 Ver Thomas Piketty, Emmanuel Saez, Stefanie Stantcheva 2014, Optimal Taxation of Top Labor Incomes, American Economic Journal vol. 6, pp. 230-71 y otras obras de los mismos autores.

69 Joseph Stiglitz 2016, The Great Divide, New York, W.W. Norton; Jorge Leiva 2013, Las Rentas del Cobre y el Desarrollo Chileno, en Gonzalo Martner y Eugenio Rivera (compiladores), Radiografía Critica al Modelo Chileno, Santiago, Ediciones LOM. Leiva considera “renta” un retorno al capital mayor que su costo de oportunidad, dicho de otra manera mayor que el precio de capital en los mercados de capitales.