{"id":701,"date":"2023-04-16T12:20:16","date_gmt":"2023-04-16T12:20:16","guid":{"rendered":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/?p=701"},"modified":"2023-04-16T12:23:34","modified_gmt":"2023-04-16T12:23:34","slug":"economia-solidaria-sin-solidaridad-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/?p=701","title":{"rendered":"Econom\u00eda Solidaria sin Solidaridad"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"701\" class=\"elementor elementor-701\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-30d5fd1 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"30d5fd1\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0b8970a\" data-id=\"0b8970a\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-76a282b elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"76a282b\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-bcacf20\" data-id=\"bcacf20\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6b40a63 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"6b40a63\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Howard Richards<\/p><p>Econom\u00eda Solidaria sin Solidaridad<\/p><p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-48 alignleft\" src=\"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Personajes-Howard-Richards-300x192.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"192\" srcset=\"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Personajes-Howard-Richards-300x192.png 300w, https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Personajes-Howard-Richards-600x384.png 600w, https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Personajes-Howard-Richards-1024x655.png 1024w, https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Personajes-Howard-Richards-768x492.png 768w, https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Personajes-Howard-Richards.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Siguiendo unos primeros p\u00e1rrafos de introducci\u00f3n, me dedico segundo a elaborar brevemente porque, ni el mercado ni el Estado, ni una combinaci\u00f3n de los dos, es capaz de aportar soluciones a los problemas sociales y ambientales principales. Tercero a examinar la idoneidad de la solidaridad como uno de los conceptos \u00fatiles para remediar las deficiencias del mercado y del Estado. Cuarto, derivo de la historia del concepto de solidaridad una cosmovisi\u00f3n \u00e9tica capaz de ordenar la pr\u00e1ctica, apoyando la historia teol\u00f3gica de la voz \u201csolidaridad\u201d con aliados laicos. As\u00ed doy la bienvenida al movimiento a quienes no sean cat\u00f3licos, ni creyentes en otra fe, ni practicantes de ninguna forma de espiritualidad. Cinco lamentar\u00e9 el abuso de la idea de econom\u00eda solidaria. Lamentar\u00e9 la econom\u00eda solidaria sin solidaridad, y sugerir\u00e9 unos remedios a tales abusos.<\/p><p>Palabras claves: Economia Solidaria, \u00c9tica, Teor\u00eda Econ\u00f3mica, Solidaridad<\/p><p><br \/><br \/><\/p><ol><li>Introducci\u00f3n \u2013observaciones preliminares sobre los fundamentos \u00e9ticos de la econom\u00eda solidaria y de la solidaridad.<\/li><\/ol><p>Parto de unas de las primeras palabras del an\u00e1lisis de la realidad que nos han dado Eduardo Letelier y Ra\u00fal Gonz\u00e1lez en la convocatoria del encuentro de la Red Universitaria de Econom\u00eda Social y Solidaria (RUESS) de Chile realizado 10 y 11 junio de 2021:<\/p><p><em>La reducci\u00f3n del orden de lo econ\u00f3mico al \u00e1mbito del intercambio mercantil protagonizado por empresas de capital, donde corresponde al Estado una actividad reguladora, redistributiva o subsidiaria, corresponde al sentido com\u00fan de nuestro tiempo. Por lo mismo, es probable que sea la base en torno a la cual se organice el debate sobre el nuevo orden econ\u00f3mico constitucional para Chile<\/em>.<\/p><p><em>Este sentido com\u00fan es tributario no s\u00f3lo de los fundamentos de la teor\u00eda neocl\u00e1sica, corriente principal que est\u00e1 en la base de la formaci\u00f3n econ\u00f3mica impartida en nuestras universidades. Tambi\u00e9n est\u00e1 presente en las perspectivas marxistas y socialdem\u00f3cratas, contribuyendo a conformar la tensi\u00f3n entre mercado y Estado como estructurador del campo de la Dpol\u00edtica econ\u00f3mica desde la Gran Depresi\u00f3n de 1929.<\/em><\/p><p>Coincidiendo con Letelier y Gonz\u00e1lez, destaco unas premisas m\u00edas, a sabiendas de que el lector no necesariamente ve al mundo con las mismas lentas conceptuales. Las investigaciones cient\u00edficas m\u00e1s atendibles de la actual crisis civilizatoria (p.ej. Wielecki 2020) conectan sus causas principales, las que Keynes llamaba sus <em>causas causans<\/em> (Keynes 1937, 221), con los espacios conceptuales cuyos ejes rectores son mercado y Estado. Al interior del sentido com\u00fan dominado y dominante, enraizado en las estructuras sociales vigentes hoy, es cada d\u00eda m\u00e1s palmaria que no se encuentran soluciones reales. Por eso el rumbo actual de la historia se encamina hacia desastres a\u00fan peores que las actuales; la extinci\u00f3n de la vida humana ha llegado a ser no solamente una posibilidad, sino una probabilidad predecible por la proyecci\u00f3n de las tendencias f\u00edsicas observadas (Lindner 2020). Aliada con otras tendencias positivas, la econom\u00eda social solidaria (ESS) promete cambiar el rumbo de la historia.<\/p><p>Cumplen papeles importantes en los discursos alternativas de hoy el binomio \u201ceconom\u00eda solidaria\u201d y su fundamento conceptual la voz \u201csolidaridad.\u201d Aquel binomio rebasa las alternativas pensables al interior del binomio mercado-Estado. Ampl\u00eda los horizontes del pensar, del sentir y del actuar. Su poder transformador, se puede decir en cuatro primeras aproximaciones (1) radica en emociones que facilitan la cohesi\u00f3n y la colaboraci\u00f3n. Son cableadas en el ADN desde hace cientos de miles de a\u00f1os. (Bowles y Gintis 2011, Maturana 1994, Varela 2003) Sin ellas seguramente nuestros ancestros habr\u00edan perecido milenios atr\u00e1s y nosotros nunca habr\u00edamos nacido. (2) Radica en su superior racionalidad, puesto admite m\u00e1s opciones al tapete de la discusi\u00f3n, y por lo tanto sube la probabilidad que las soluciones van a ser \u00f3ptimas, o satisfactorias (en ingl\u00e9s satisficing). (3) Radica en su superioridad \u00e9tica. Se plantea cada vez m\u00e1s que su racionalidad superior debe servir no solamente a algunos sino a todos los interesados (alem\u00e1n Interesse, ingl\u00e9s stakeholders). (4) Adem\u00e1s, sus bases t\u00edpicamente feministas y ecologistas se prestan a la construcci\u00f3n de culturas adaptativas a la realidad f\u00edsica.<\/p><p>Para construir un mundo mejor, la \u00e9tica de la econom\u00eda social solidaria no tiene por qu\u00e9 ce\u00f1irse en las mitolog\u00edas de los hombres quienes ganaban las guerras civiles en Europa en los siglos XVII y XVIII) como los son el mito de la raz\u00f3n pura santificando imperativos categ\u00f3ricos que a su vez santifican el mercado (Sayer 2011, fijarse en sus referencias cr\u00edticas a Kant); y el mito del contrato social santificando una r\u00edgida e irresponsable propiedad privada, (Foucault 1997, Douzinas 2000, MacPherson 1962, Piketty 2019), ni en el mito de la verdad autoevidente de toda norma social que los autores de la Ilustraci\u00f3n europea del siglo XVIII consideraba natural (p.ej. Rousseau 2011). (4) Ni hay que basarse en el cuento igualmente m\u00edtico de los austriacos neoliberales que deriva el marco normativo de su versi\u00f3n de lo que debe ser un mercado de una imaginada experiencia pr\u00e1ctica milenaria atribuida a la gente com\u00fan (Menger 2020; von Hayek 1990.)<\/p><p>Para construir bases \u00e9ticas transformativas y universales, veremos que merece atenci\u00f3n la filosof\u00eda laica de John Dewey, aunque las fuentes hist\u00f3ricas de las normas de la ESS que hoy funcionan en el mundo provienen principalmente de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) de la iglesia cat\u00f3lica. (Richards 2017) Aunque la validez de aquellas normas no depende de la fe, hist\u00f3ricamente los alm\u00e1cigos del movimiento que se llama econom\u00eda solidariaque fueron plantados en Chile durante la dictadura. Hoy siguen creciendo a nivel internacional. Fueron sembrados en autocriticas y reconsideraciones realizadas al interior del catolicismo durante la dictadura. l<\/p><p>r 2S Fueron lo que fueron las ideas presentes en los medios donde la actual versi\u00f3n de econom\u00eda solidaria origin\u00f3, la validez del concepto se deriva de una historia m\u00e1s larga y m\u00e1s laica. Encuentra ecos en tradiciones laicas como las son la Masoner\u00eda el Bolivarianismo. El socialismo entr\u00f3 desde sus comienzos. Naci\u00f3 la econom\u00eda solidaria cuando fue necesario facilitar unidad de criterios al interior de la resistencia en barrios populares mayoritariamente Allendistas.<\/p><p>\u201cSolidaridad\u201d ha tenido una historia de significar no solamente acuerdos formales, como los acuerdos entre comprador y vendedor que validan un contrato comercial, sino tambi\u00e9n la cooperaci\u00f3n eficaz para conseguir alimentos, trabajo, dignidad, libertad, vivienda, salud y otros bienes. Una vez lograda la legitimidad, o en la medida en que se la logre, quedar\u00eda una serie de desaf\u00edos para mejor satisfacer las necesidades humanas en armon\u00eda con la naturaleza.<\/p><p>Pero no hay que insistir en ninguna palabra determinada, ni \u201csolidaridad\u201d ni ninguna otra. En este mundo hay contextos determinados en los cuales nadie quiere escuchar la voz \u201csolidaridad\u201d porque trae a la memoria historias de intolerables abusos. Ninguna palabra es pura. (Barthes 2011) Aunque en este ensayo figura a menudo aquella voz, se subentiende que la lectora o el lector sabr\u00e1 ajustar su vocabulario a las exigencias de contextos determinados.<\/p><ol><li>Ilusiones del Sentido Com\u00fan<\/li><\/ol><p>Ilusiones en cuanto a los mercados:<\/p><p>El mismo Keynes observa que hist\u00f3ricamente, el empleo para todos o aproximadamente todos ha sido raro y pasajero (sin siquiera mencionar los sueldos indignos, y sin siquiera mencionar la droga y otros abultados sectores ilegales los cuales son partes integrales y grandes de toda econom\u00eda de mercado real) (Keynes 1936, pp. 249-50). Sugiero que en un mundo en el cual la fuerza de trabajo es una mercanc\u00eda como cualquier otra (ver Ricardo 1817, cap\u00edtulo 4) lo que en el marxismo se llama el ej\u00e9rcito de reserva de los cesantes no es solamente un hecho constatado sino tambi\u00e9n una necesidad l\u00f3gica.<\/p><p>Una vez se me encendi\u00f3 la ampolleta, como quien dice, por un incidente que se me pas\u00f3 cuando ejerc\u00eda la abogac\u00eda con el siguiente caso:<\/p><p>Estuve atendiendo a un cliente reorganizando su negocio bajo el cap\u00edtulo 11 de la ley de quiebras de EE. UU. (lo que se llama en Chile la ley de reemprendimiento). De repente, mi cliente me dijo, \u201cHoward, yo s\u00e9 que estoy patas arriba, pero si tu logras sacarme de este l\u00edo, te lo prometo, te lo juro, que de all\u00ed en adelante nunca voy a estar patas arriba otra vez. \u00a1Siempre me voy a quedar en el camino recto de la contabilidad sana!\u201d<\/p><p>Su juramento me hizo pensar. Lo que quiso decir con la frase \u201cpatas arriba\u201d fue que sus cuentas pagables exced\u00edan sus cuentas cobrables. Cuando la contabilidad es \u201csana\u201d los cobrables exceden los pagables. Pero el pagable del uno es el cobrable del otro. La venta de la una es la compra de la otra. Por eso, en un mercado puro tiene que haber perdedores. Si todo el mundo promete lo que me prometi\u00f3 mi cliente, no es posible que todos cumplen sus promesas. Si alguien termina con n\u00fameros azules porque vende m\u00e1s que compra, alguien tiene que terminar endeudado (o, como destaca Randall Wray, es posible que el sector privado entero sea rentable bajo la condici\u00f3n que el sector p\u00fablico se endeuda. (Wray 2012)) En m\u00faltiples obras Hyman Minsky ha mostrado que, a pesar de la infinita inteligencia desplegada para evitar estas sencillas conclusiones, las sociedades cuya l\u00f3gica fundamental es mercantil se quedan siempre sociedades inestables. (Minsky 2008). Generan a la vez riquezas exageradas, perdedores quienes no comparten la prosperidad de los ganadores, e inestabilidad. David Graeber ha mostrado que ya desde siglos anteriores al capitalismo, la l\u00f3gica de las relaciones mercantiles ha producido divisiones sociales que han obligado la cancelaci\u00f3n peri\u00f3dica de las deudas, no solamente entre los hebreos (como cuenta la Biblia en Deuteronomio 15; Lucas 11:4, y otros vers\u00edculos); sino tambi\u00e9n entre otros pueblos desde la antig\u00fcedad hasta hoy. (Graeber 2011)<\/p><p>Las expectativas comunes t\u00edpicas de una u otra versi\u00f3n del sentido com\u00fan que la pobreza va a terminar en forma estable cuando todos los pa\u00edses son desarrollados, o cuando todos tengan t\u00edtulos universitarios profesionales, cuando nadie es flojo, cuando los gobiernos y los ricos dejen de ser corruptos, cuando cada pa\u00eds es competitivo en los mercados globales, cuando todo pobre aprende marketing y se establece como emprendedora o emprendedor con un mini cr\u00e9dito de un banco tipo Grameen, cuando no existen liderazgos incapaces, cuando los buenos echen a los malos del gobierno, cuando cada pa\u00eds sea un destino atractivo y de bajo riesgo pol\u00edtico para los inversionistas internacionales, o cuando la cuarta revoluci\u00f3n industrial llegue a incluir en la prosperidad general todos quienes no lograron incorporarse en la prosperidad que fue producto de la primera, segunda, y tercera revoluciones industriales. Etc. son ilusiones.<\/p><p>Ilusiones en cuanto a los Estados:<\/p><p>Aunque el sentido com\u00fan hoy en d\u00eda no peque m\u00e1s por la ilusi\u00f3n de que la planificaci\u00f3n central tipo sovi\u00e9tico sea viable, sigue exagerando el poder del Estado. Otro paso general para ver la necesidad de una transformaci\u00f3n solidaria estructural y moral, puesto que estamos frente a una crisis civilizatoria y no simplemente frente a una serie de pol\u00edticas fallidas, es ver que hoy los Estados poco pueden hacer para corregir las fallas de los mercados. Claro, algo hacen, y claro los mercados tambi\u00e9n algo hacen. Mi tesis es que no pueden solucionar los problemas. Por razones que me parecen obvias, pero que no tengo espacio para explicar aqu\u00ed, lo positivo que logren no es sostenible; si lo queremos o no, el mundo va a cambiar; va a ser mejor o peor pero no puede ser igual.<\/p><p>\u00bfPor qu\u00e9 son ilusiones las expectativas que los Estados pueden solucionar los problemas sociales y ambientales? Porque hoy la soberan\u00eda de las naciones, sean o no democr\u00e1ticos, se encuentra lisiada por la globalizaci\u00f3n, por la competencia fiscal con cada pa\u00eds bajando impuestos para atraer al capital y para evitar la fuga del capital, por las deudas p\u00fablicas a todos luces impagables, por la corrupci\u00f3n que en algunos casos aniquila al Estado de derecho, por sistemas educativos que a menudo te dan una licencia secundaria y a veces hasta un t\u00edtulo profesional sin ense\u00f1arte una \u00e9tica de responsabilidad social, por el avance imparable de la cultura narco junto con el crimen organizado, por la evasi\u00f3n de los impuestos por las grandes empresas transnacionales, por los para\u00edsos fiscales con cuentas bajo nombres secretos tales como nadie sabe ni cuanto es su valor ni quien es su due\u00f1a, por los monopolios de propiedad intelectual esencial (como las f\u00f3rmulas de las vacunas) concentrados en manos pocas y extranjeras bajo el amparo de tratados internacionales, por las condiciones atadas a los pr\u00e9stamos del FMI y otros grandes prestadores, por la violencia tanto de parte de ciertas fuerzas militares y servicios secretos formales como de parte de sicarios, delincuentes y terroristas extremistas privados (Kruglanski 2014), y por lo que Jeffrey Winters llama la revoluci\u00f3n de la ubicaci\u00f3n (la capacidad de la riqueza para elegir qu\u00e9 leyes obedecer\u00e1 eligiendo d\u00f3nde ubicarse) (Winters 1996). Todos estos factores y m\u00e1s frustran regularmente a las personas con buenas intenciones del sector p\u00fablico y las personas con buenas intenciones del sector privado.<\/p><ol><li>La idoneidad de la solidaridad como uno de los conceptos \u00fatiles para remediar las deficiencias del mercado y del Estado.<\/li><\/ol><p>La econom\u00eda solidaria parte del hecho que no es ajeno a la naturaleza humana el preocuparse por el bien de otros. Puede ser cierto que el ser humano es por naturaleza ego\u00edsta, pero no es solamente ego\u00edsta. A trav\u00e9s de los siglos las culturas humanas han utilizado las distintas formas de amor humano de muchas maneras. Con rituales, cuentos, m\u00fasica, educaci\u00f3n y espiritualidad ha hecho m\u00e1s fuertes las tendencias a ayuda mutua. La cultura ha sido a menudo adaptativa. Hoy, como siempre, la cultura, y con ella la educaci\u00f3n de la juventud, puede ser o m\u00e1s adaptiva (m\u00e1s funcional) o menos adaptiva. (Richards 2022)<\/p><p>En los a\u00f1os despu\u00e9s del golpe chileno de 11 de septiembre de 1973, en las poblaciones perif\u00e9ricas de Santiago, otrora baluartes de la unidad popular, el sistema de mercado normal no funcionaba porque la gente no ten\u00eda dinero aparte de peque\u00f1as sumas provenientes principalmente de ayuda extranjera y filantrop\u00eda interna (un dato poco conocido es que hubo empresarios movidos por consciencia y fe quienes pasaron dinero en forma clandestina a la resistencia en los barrios pobres (Wignant 2018)) El Estado y la mayor parte de las fuentes de empleo estaban en manos hostiles, dispuesto a castigar a los pobladores (Lagos y Ruffat 1975). La cultura chilena ten\u00eda una larga tradici\u00f3n de ayuda mutua debido en parte a la necesidad generada despu\u00e9s de los terremotos. En este tiempoya exist\u00edan vocabularios que se prestaron a lo que iba a terminar siendo llamado econom\u00eda solidaria.<\/p><p>Se puede decir que los pobladores no tuvieron la opci\u00f3n de continuar solamente practicando el sentido com\u00fan de la cosmovisi\u00f3n dominante. Si no funciona el mercado, si no funciona el estado, si pelear entre s\u00ed por los pocos recursos que hay destruye m\u00e1s que construye; entonces para conseguir la cohesi\u00f3n necesaria para sobrevivir, hay que desarrollar los otros recursos culturales que hay. No es sorprendente que la iglesia cat\u00f3lica, que fue su principal fuente de socorro, y adem\u00e1s el paraguas principal que protegi\u00f3 otras fuentes de socorro, difundi\u00f3 el discurso que hab\u00eda llegado a ser su doctrina social. Esto fue el discurso de comunidades de solidaridad. Funcionaban tambi\u00e9n costumbres de ayuda mutua tra\u00eddas del campo en las distintas \u00e9pocas cuando los campesinos migraron a la gran ciudad. (G\u00f3mez 2018). Exist\u00eda ya un vocabulario que se prest\u00f3 a lo que iba a terminar siendo llamado econom\u00eda solidaria, nombrado por Luis Razeto \u201cFactor C.\u201d (Razeto 2007, pp. 19-30)<\/p><p>No es sorprendente que los pobladores oprimidos, viviendo en barrios que hab\u00edan sido baluartes de la Unidad Popular aprovecharon de las alternativas m\u00e1s a mano. Lo que sigue funcionando, y lo que ha funcionado en el pasado y puede ser rescatada, tiene m\u00e1s probabilidad de funcionar hoy que inventos nuevos que nunca han probado su valor por su eficacia en el pasado. El cuerpo humano mismo est\u00e1 organizado f\u00edsicamente para apoyar las formas culturales que a trav\u00e9s de los siglos y milenios han sido adaptativas. (Tanner 1985).<\/p><p>A la vez, la econom\u00eda solidaria, especialmente en la forma econom\u00eda social solidaria, ha sido destacado por su pluralismo. Ha asumido la historia de las tradiciones m\u00e1s fraternales que ha acompa\u00f1ado el capitalismo duro durante toda su historia y en todas partes. Asimismo, ha usado la capacidad creativa humana para inventar nuevas formas de convivencia jam\u00e1s antes visto.<\/p><p>As\u00ed entendido, la frase \u201ceconom\u00eda solidaria\u201d no se refiere solamente a una determinada pr\u00e1ctica, como lo es la cooperativa auto gestionada, sino a la gama de pr\u00e1cticas existentes, recuperables, o en algunos casos inventables, que son o pueden ser \u00fatiles a fin de cooperar entre todas y todos por el bien com\u00fan. Por ser m\u00e1s lo que padre Hurtado llamaba una actitud social (Hurtado 1947) que un zapato chino, tiene idoneidad transformadora.<\/p><p>La idoneidad transformadora especifica de la palabra \u201csolidaridad\u201d es adem\u00e1s fruto de connotaciones provenientes de su etimolog\u00eda. Si uno traza los senderos hist\u00f3ricos por los cuales la voz solidaridad y el binomio econom\u00eda solidaria llegaron a incorporarse a los vocabularios que manejamos hoy, uno encuentra que un factor constante ha sido la construcci\u00f3n social de la unidad. Por la solidaridad una persona no est\u00e1 sola. La solidaridad promete seguridad. Exige lealtad. (No alcanzo a comentar la voz \u201csocial\u201d que se suma para establecer el trinomio econom\u00eda social solidaria. Ver Coraggio 2008)<\/p><p>Al tratar de la solidaridad, se trata de la unidad en el sentido que Gandhi hablaba de la unidad de corazones. Al contrario, en otro sentido, en un sentido mercantil, hoy los seres humanos tenemos m\u00e1s unidad que nunca sin ser por eso m\u00e1s solidarios que nunca. Somos casi ocho mil millones de personas en un solo planeta viviendo principalmente por el intercambio monetario en una sola econom\u00eda global. Casi todos los productos, hasta uno tan sencillo como lo es una bicicleta, se compone de partes fabricadas en m\u00faltiples pa\u00edses por trabajadores quienes cooperan en la producci\u00f3n de la eventual bicicleta sin conocerse los unos a los otros, ni menos preocuparse por el bienestar de todos.<\/p><p>La doctrina neoliberal de la eficiencia, respaldada por la fuerza militar, ha creado un mundo de especializaci\u00f3n econ\u00f3mica extrema, en donde frente a un desaf\u00edo f\u00edsico como lo es el pand\u00e9mico actual, los territorios locales suelen, por ejemplo, encontrarse \u201cunidos\u201d con China en el sentido que el 98% de sus antibi\u00f3ticos provienen de China. Por colmo de males, las f\u00f3rmulas de las vacunas son propiedad intelectual de unas pocas empresas con fines de lucro. Somos afectados por ser partes chicas de redes productivas grandes y complejas. Somos dependientes y desamparados. Pero somos poco unidos en un sentido solidario. Estamos desunidos a escala mundial como en 1776 Adam Smith fue desunido de su panadero. Cuenta Smith que solamente consigue pan cuando darle pan conviene a su panadero. La humanidad del panadero y la necesidad de quien tiene hambre no tienen nada que ver. En un mundo solidario seria al rev\u00e9s. La humanidad (la moral y la \u00e9tica) de las personas y por eso la atenci\u00f3n a las necesidades de las personas serian operantes y eficaces.<\/p><p>Adem\u00e1s, el discurso de la solidaridad, junto con otras voces transformadoras, redescribe pr\u00e1cticas comunes actuales \u201cresignific\u00e1ndolas.\u201d (Coraggio 2004) Se dan, por ejemplo, pr\u00e1cticas que suelen ser identificados en los medios y en las estad\u00edsticas oficiales como \u201ccomercio minorista\u201d o \u201cambulante\u201d o \u201cinformal\u201d que se ven como otra cosa cuando se los dan distintos nombres (Heidegger 1968 (1926), p.149). Pueden seguir siendo las mismas pr\u00e1cticas con las mismas personas realizando las mismas actividades, pero cuando son resignificados como \u201ceconom\u00eda familiar\u201d o \u201cpopular \u201co \u201csolidaria\u201d se ven distintos sus papeles en el drama de la vida. Las palabras resignificadas pavimentan caminos a \u00e9ticas solidarias. Son caminos \u00e9ticos cuyos destinos son, entre otros, la alimentaci\u00f3n, la salud, y la dignidad de las personas.<\/p><p>De esta manera la decisi\u00f3n de adoptar un vocabulario, o una palabra, puede ser una decisi\u00f3n de cambiar el mundo. (Rorty 1979, pp. 357-393)<\/p><ol><li>Breve historia de la palabra y concepto de la solidaridad y de la econom\u00eda solidaria<\/li><\/ol><p>(para mayores detalles ver Laville 2013, Blunden 2016, Guerra 2018)<\/p><p>Los poderes transformadores de los conceptos de solidaridad y econom\u00eda solidaria son productos de sus significados y connotaciones adquiridos durante su historia adem\u00e1s de los que siguen adquiriendo hoy.<\/p><p>Llevo dicho que el binomio \u201ceconom\u00eda solidaria\u201d naci\u00f3 en Chile en los barrios populares de Santiago en los tiempos de la dictadura de Pinochet. La doctrina social de la iglesia cat\u00f3lica (DSI) fue la fuente inmediata del concepto de \u201csolidaridad\u201d incorporado a aquel binomio. Pero mucho antes de llegar a ser una viga maestra de la doctrina social de la iglesia cat\u00f3lica (DSI) durante el papado de Pablo VI (1963-78), profundizando iniciativas de Juan XXIII (1958-1963) (Guerra 2018), la palabra hab\u00eda tenido una historia previa en el socialismo y en el solidarisme franc\u00e9s. (Laville 2013). Solidarit\u00e9 fue una consigna de las luchas populares en Francia a mediados del siglo XIX. El congreso fundador del primer internacional socialista en Londres en 1864 fue una reuni\u00f3n de artesanos que contaba con el periodista inmigrante de Alemania Carlos Marx entre sus asistentes. Aquel congreso llev\u00f3 la palabra francesa al ingl\u00e9s (solidarity) y posteriormente al espa\u00f1ol y a los dem\u00e1s idiomas europeos. (Blunden 2012, locaciones 484 y 498) Significaba en el temprano socialismo principalmente: (1) la uni\u00f3n hace la fuerza; los trabajadores solos y atomizados no pudieron conseguir mejores sueldos y condiciones de trabajo, pero unidos s\u00ed pudieron y (2) la virtud de compartir bienes practicando la ayuda mutua, especialmente la pr\u00e1ctica de enviar apoyo solidario internacional a trabajadores en apuros en otros pa\u00edses.<\/p><p>Bien antes de los principios de los a\u00f1os 80 del siglo XX cuando el binomio \u201ceconom\u00eda solidaria\u201d empezaba a circular en medios populares en la periferia de Santiago, y cuando las primeras publicaciones dedicado al tema por Luis Razeto (ej. Razeto 1985, 1987) comenzaban a aparecer, \u201csolidaridad\u201d hab\u00eda llegado a identificar la opci\u00f3n de la iglesia durante y despu\u00e9s del gobierno de la Unidad Popular (1970-1973). Ya la Vicar\u00eda de la Solidaridad (fundada en 1976) fue el paraguas de la resistencia, amparando m\u00faltiples formas de la defensa de los DDHH. Una de sus formas fue la producci\u00f3n de arpilleras en las c\u00e1rceles, que inici\u00f3 pr\u00e1cticas de artesan\u00eda colectiva, posteriormente bautizadas con el nombre de \u201ceconom\u00eda solidaria.\u201d Ya a fines de los a\u00f1os setenta se hab\u00eda repartido en todo Chile un afiche con la consigna, \u201cAnte la emergencia, la solidaridad. \u00a8<\/p><p>Hubo una bisagra que intervino entre el gradual ascenso del concepto de \u201csolidaridad \u201cen Roma despu\u00e9s de la segunda guerra mundial &#8212; identificando un vocablo nacido en medios obreros y socialistas con lo que siempre hab\u00eda sido la doctrina cristiana y con lo que a menudo hab\u00eda sido la pr\u00e1ctica de ella (ver Hechos 20: 33-35)\u2014y la r\u00e1pida difusi\u00f3n de la voz \u201csolidaridad\u201d en Chile en aquel momento hist\u00f3rico que fue el comienzo de la dictadura de Pinochet. La bisagra fue la serie de meditaciones cuestionando y redefiniendo el papel de la fe en la pol\u00edtica realizada al interior de la iglesia durante los tres a\u00f1os de la Unidad Popular. Creo que su mejor ejemplar es el documento de trabajo Evangelio, Pol\u00edtica y Socialismos, circulado por la conferencia episcopal de los obispos chilenos en 1971. Me refiero a continuaci\u00f3n a algunos de sus p\u00e1rrafos decisivos.<\/p><p>En el susodicho documento de trabajo, los obispos escribieron que la iglesia chilena quiere ahora (1971) centrar sus fuerzas en la acci\u00f3n evangelizadora, educando a hombres liberados y comunidades solidarias que ser\u00e1n portadores preclaros de sus valores. (Nota 10, \u00e9nfasis en el original). Dios mismo conduce la sociedad a grados mayores de solidaridad. (N. 23) No se justifica \u201cego\u00edsmo en la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n.\u201d (N. 24)<\/p><p>Escribieron del \u201cChile solidario con que so\u00f1amos\u201d y de \u201caut\u00e9ntica solidaridad\u201d (N. 70, N. 85). Llamaron a los fieles a impregnar de una verdadera solidaridad fraternal las futuras estructuras sociales. (N. 81) Advirtieron, sin embargo, que el progreso, la justicia, y tambi\u00e9n la solidaridad sin amor son deshumanizantes y despersonalizantes. Se\u00f1alaron peligros de \u201csolidaridad fr\u00eda\u201d inherentes en los capitalismos sin amor, en los socialismos sin amor, y tambi\u00e9n en la solidaridad sin amor; y por ende inherentes en la modernidad en general por su orientaci\u00f3n materialista. (N. 80) As\u00ed armaron lo que Claude Levi-Strauss llamar\u00eda un contraste bipolar c\u00e1lida\/fr\u00eda destinado en la d\u00e9cada siguiente, los ochenta, a ser un tema clave de la estructura cultural de la econom\u00eda solidaria. (Levi-Strauss 1961)<\/p><p>En el documento de trabajo de los obispos chilenos de 1971 su cosmovisi\u00f3n es definida por su manera de entender la libertad y la solidaridad. Su cosmovisi\u00f3n es una estructura simb\u00f3lica tradicional t\u00edpica de aquellas sociedades que Emile Durkheim llamaba arcaicas y cuya estructura social b\u00e1sica dura y operativa giraba en torno al parentesco, como la nuestra gira en torno al dinero y el empleo. (Durkheim 1912) En el discurso de los obispos lo que se contrapone al \u201cmaterialismo\u201d de la modernidad no es \u201cidealismo\u201d. Es \u201cfamilia\u201d. (N. 79)<\/p><p>Libertad. \u201cEs el hijo \u2013y no el emancipado\u2014 la verdadera ant\u00edtesis del esclavo.\u201d (N.77) Con la voz \u201chijo\u201d los obispos delatan que escriben desde el interior de una cosmovisi\u00f3n anterior a las sociedades cuyas instituciones b\u00e1sicas eran mercantiles. El emancipado, nos dice la ley civil que define las rep\u00fablicas modernas, puede ser due\u00f1o de propiedad, y puede ser parte de contratos; en fin, es elegible para participar en transacciones mercantiles. Con la palabra \u201chijo\u201d, se refiere con cuatro letras a las formas de convivencia dominantes de los humanos durante 99 % de su residencia en esta tierra. (Re \u201ccosmovisi\u00f3n\u201d ver Lindner 2022, Eliade 1968)<\/p><p>Solidaridad. El Chile solidario debe ser el hogar de todos. En la gran familia que somos trabajamos en la construcci\u00f3n de la casa com\u00fan. Nadie puede acaparar para s\u00ed los bienes. Nadie puede ser marginado. Cada quien como hija o hijo de Dios tiene derecho de sentirse en casa. (N. 78)<\/p><p>El d\u00eda 3 de abril de 1987 la econom\u00eda solidaria dej\u00f3 de ser un fen\u00f3meno solamente chileno. Fue lanzado al mundo y especialmente a Am\u00e9rica Latina en su discurso ante el CEPAL por el papa Juan Pablo II en calidad de cosmovisi\u00f3n y estructura cultural b\u00e1sica que debe sustituir y superar los principios jur\u00eddicos liberales y neoliberales que en aquel entonces (y todav\u00eda hoy) reg\u00edan no solamente la mayor\u00eda de las econom\u00edas locales y nacionales sino tambi\u00e9n \u2013lo que es m\u00e1s importante\u2014la econom\u00eda global.<\/p><p>Cito un p\u00e1rrafo t\u00edpico de aquel discurso ante la CEPAL:<\/p><p>\u201cPero Estado y empresa privada est\u00e1n constituidos finalmente\u00a0por personas. Quiero subrayar esta dimensi\u00f3n \u00e9tica y personalista de los agentes econ\u00f3micos. Mi llamado, pues, toma la forma de un imperativo moral: \u00a1Sed solidarios por encima de todo! Cualquiera que sea vuestra funci\u00f3n en el tejido de la vida econ\u00f3mico-social, \u00a1construid en la regi\u00f3n una\u00a0econom\u00eda de la solidaridad! Con estas palabras propongo a vuestra consideraci\u00f3n lo que en mi \u00faltimo\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/john_paul_ii\/messages\/peace\/documents\/hf_jp-ii_mes_19861208_xx-world-day-for-peace_sp.html\">Mensaje de la Jornada Mundial de la Paz<\/a>\u00a0llam\u00e9 \u201cun nuevo tipo de relaci\u00f3n: la solidaridad social de todos.\u201d<\/p><p>Hasta aqu\u00ed la historia. Regreso a la idoneidad. Reconocer la idoneidad de la solidaridad como uno de los conceptos \u00fatiles para remediar las deficiencias de los mercados y de los Estados no consiste solamente en ser fiel al significado que la historia ha dado a la palabra. Consiste tambi\u00e9n en juzgar que, sea lo que sea su fuente hist\u00f3rica, es de hecho entre los discursos capaces de facilitar, organizar y orientar en la pr\u00e1ctica la superaci\u00f3n de las deficiencias de los mercados y de los Estados. Como hemos visto arriba, el sentido com\u00fan de hoy no se da cuenta de la fundamental imposibilidad de resolver los graves problemas sociales y ecol\u00f3gicos al interior de los modelos mentales y estructuras culturales-\u00e9tico-sociales-jur\u00eddicos dominantes. (Al combinar cuatro palabras con guiones para formar un adjetivo compuesto, sugiero que a nivel ontol\u00f3gico se trata a menudo de los mismos poderes causales aun cuando los vocabularios comunes y los campos acad\u00e9micos los distinguen.) (Bhaskar 1979, Richards 2018)<\/p><p>Las deliberaciones pol\u00edticas hoy suelen reducirse a conflictos ret\u00f3ricos entre quienes exageran la eficacia de los mercados y quienes exageran la eficacia de los Estados. Falta la \u00e9tica \u2013la palabra que puse primero en mi adjetivo compuesto de cuatro palabras. Falta no cualquier \u00e9tica, sino una coalici\u00f3n de aquellas \u00e9ticas, provenientes de distintas tradiciones espirituales e intelectuales, las cuales motiven a las personas \u2013sea lo que sea su sector social&#8211; a colaborar las unas con las otras por el bien de todos, por el bien com\u00fan, y para revertir la actual marcha hacia el suicidio colectivo que est\u00e1 destruyendo los delicados equilibrios de la biosfera que hacen f\u00edsicamente posible la vida.<\/p><p>Entre los autores laicos del pasado quienes han defendido criterios \u00e9ticos semejantes a la DSI de la iglesia cat\u00f3lica, y similares \u00e9ticas solidarias predicadas por otras religiones, se puede destacar John Dewey. Dewey llega al criterio de Juan Pablo II \u201cla solidaridad social de todos\u201d por caminos cient\u00edficos y pol\u00edticos.<\/p><p>Independiente de la fe revelada, y con ra\u00edces en la biolog\u00eda darwiniana (Dewey 1910), la \u00e9tica de John Dewey hace causa com\u00fan con la DSI contra el liberalismo capitalista, y contra el anti liberalismo totalitario, valorando postulados revelados y valorando textos que son para los creyentes sagrados, sin hacer de la fe un prerrequisito para tomar una decisi\u00f3n racional de comprometerse con una \u00e9tica de solidaridad.<\/p><p>Consideremos el contexto hist\u00f3rico de Dewey. En sus d\u00edas, al fin del siglo XIX y a comienzos del XX, las grandes urbes de los EE. UU. se rebasaron de inmigrantes de todo el mundo, simbolizado por nave tras nave de gente pasando la estatua de la libertad llegando al puerto de Nueva York. Hablaban distintos idiomas, cre\u00edan distingas creencias, y practicaban distintas costumbres. Dado la deficiencia cr\u00f3nica de demanda en el mercado de trabajo (Keynes 1936, Richards y Andersson 2022), sol\u00edan tener distintos intereses econ\u00f3micos. La t\u00edpica actitud \u201cnosotros contra ellos\u201d produjo caos y violencia en el pa\u00eds, incluso en las ciudades de New York y Chicago donde Dewey ejerc\u00eda c\u00e1tedras de filosof\u00eda de la educaci\u00f3n.<\/p><p>La influencia de la filosof\u00eda de Dewey fue enorme. Result\u00f3 en curr\u00edculos escritos para ense\u00f1ar valores humanos universales y democr\u00e1ticos. Con raz\u00f3n el joven sacerdote chileno, padre Alberto Hurtado, eligi\u00f3 escribir una tesis doctoral en Lovaina, dedicado a demostrar la compatibilidad de la filosof\u00eda de educaci\u00f3n de Dewey con la fe cristiana cat\u00f3lica.<\/p><p>Mi madre fue una entusiasmada lectora del libro Democracia y Educaci\u00f3n (1916) de Dewey. Ella era profesora de tercera preparatoria. Ense\u00f1aba a sus alumnos, quienes eran principalmente blancos, la apreciaci\u00f3n de los valores humanos manifestados en las culturas precolombinas m\u00e1s comunes en nuestra zona \u2013Hopi, Zuni y Navajo.<\/p><p>Anticipando al grueso de los hallazgos de la psicolog\u00eda actual (ej. Sherif 1961) Dewey consideraba que la tendencia natural de los humanos es lealtad hacia el grupo propio y hostilidad hacia otros grupos. Es una tendencia biol\u00f3gica\/psicol\u00f3gica cableada por la competencia por escasos recursos entre un grupo y otro.<\/p><p>Ahora en la \u00e9poca del ADN podemos decir que la ayuda mutua fraterna tiende a ser normal al interior de grupos humanos quienes se identifican como miembros de la misma etnia, o raza, o cultura o religi\u00f3n o naci\u00f3n. Pero, el ADN humano est\u00e1 programado de tal manera que la hostilidad y no la fraternidad entre \u201cnosotros\u201d y \u201cellos\u201d es lo m\u00e1s probable. Si nos basamos s\u00f3lo en el actuar del ADN sin cultura y educaci\u00f3n, el racismo es m\u00e1s probable que la fraternidad.<\/p><p>En la terminolog\u00eda de Dewey, la palabra \u201cmoral\u201d se refiere a las costumbres que uno debe obedecer para ser bien visto y no castigado en su grupo. La palabra \u201c\u00e9tica\u201d se refiere a valores humanos racionales y universales. La \u00e9tica de los DDHH tiene que ser ense\u00f1ada. Si no es ense\u00f1ada no va a ser aprendida. (Dewey y Tufts, 1908)<\/p><p>Lamentablemente en los EE. UU. en la \u00e9poca de McCarthy a mediados del siglo veinte, la filosof\u00eda de Dewey fue duramente atacada y perseguida. Fue denunciada por antiamericana. La educaci\u00f3n tom\u00f3 otros rumbos, y hasta el d\u00eda de hoy Dewey no ha recuperado la influencia que antes ten\u00eda. Pero no por su eclipse pol\u00edtico deja de merecer atenci\u00f3n su pensamiento.<\/p><p>Aplicado a la construcci\u00f3n social del nuevo Chile y del nuevo mundo, nadie va a aprender el concepto de solidaridad universal si nadie lo ense\u00f1a. La \u00e9tica puede ser pensada a la vez como valores humanos universales y como respeto por las distintas culturas y c\u00f3digos morales de las distintas ramas de la familia humana. (Richards 2019) Las m\u00e1s de las veces las doctrinas \u00e9ticas con mayor influencia ense\u00f1an la solidaridad, sea su fuente el humanismo cristiano (Ver Romanos 10: 14-15) u otra religi\u00f3n, o sea su fuente un humanismo filos\u00f3fico. E<\/p><p>s<\/p><ol><li>La Econom\u00eda Solidaria sin Solidaridad<\/li><\/ol><p>Dedico estos \u00faltimos ac\u00e1pites a razones por nousar la frase econom\u00eda solidaria, o en su defecto, seguir us\u00e1ndola, pero acompa\u00f1\u00e1ndola con otras frases aptas para comunicar la profundidad de los problemas que sin solidaridad no tienen remedios. Me dedicar\u00e9 a \u201crazones negativas.\u201d<\/p><p>La primera raz\u00f3n negativa es que hay partes del mundo en donde los abusos y atrocidades cometidos pretextando solidaridad han ensuciado la palabra hasta tal punto que simplemente pronunciar aquella voz es escalofriante. La gente no la quiere o\u00edr m\u00e1s.<\/p><p>Siempre hay otros contextos, por ejemplo, las obras identificadas con Caritas Espa\u00f1a difundidas por su portal de econom\u00eda solidaria, en las cuales la vieja magia de aquella frase se mantiene.<\/p><p>A un nivel a\u00fan m\u00e1s preocupante, a menudo la frase \u201ceconom\u00eda solidaria\u201d ya no se refiere a \u201csolidaridad.\u201d Dicho de otra manera, \u201csolidaridad\u201d ha perdido el sentido que tuvo cuando Juan Pablo II ante la CEPAL enriqueci\u00f3 la tradici\u00f3n de la DSI empleando una palabra con una historia socialista para nombrar lo que siempre hab\u00eda sido la \u00e9tica cristiana. Dirigi\u00f3 aquella palabra a todo el mundo, sea o no de la clase trabajadora: \u201cMi llamado, pues, toma la forma de un imperativo moral: \u00a1Sed solidarios por encima de todo! Cualquiera que sea vuestra funci\u00f3n en el tejido de la vida econ\u00f3mico-social, \u00a1construid en la regi\u00f3n una\u00a0econom\u00eda de la solidaridad!\u201d<\/p><p>Los pueblos originarios, cuando se sumaron a la ESS, tampoco cambiaron el significado de la palabra. Se sintieron interpretados. Ya eran solidarios <em>avant la lettre<\/em>. Seg\u00fan Paul Singer, los primeros quienes practicaron la econom\u00eda solidaria en Brasil eran los ind\u00edgenas; los segundos el pastoral social del estado de Rio Grande do Sul, y los terceros sectores de la clase obrera. (palabras introductorias a Caritas Brasilera 2004)<\/p><p>Hoy en d\u00eda lamentablemente a menudo el concepto de econom\u00eda solidaria se encuentra reducido a la formaci\u00f3n de emprendimientos cuyos due\u00f1os sean sus trabajadores, y a veces a menos de esto. Un bot\u00f3n de muestra se puede tomar de la experiencia de Caritas Brasil documentada en un informe que constata que para cumplir con exigencias de donantes de fondos y del gobierno, hasta Caritas ha sido obligado a cumplir con normas t\u00edpicas del neoliberalismo. (Caritas Brasilera 2004). Caritas as\u00ed se encuentra presionada a volver al punto de partida anterior a la iluminaci\u00f3n identificada con Pablo VI: los gobiernos y las organizaciones ben\u00e9ficas con fondos contratan a personal para ense\u00f1ar a los pobres c\u00f3mo administrar un negocio. Los negocios de los pobres compiten en el mercado como todos los dem\u00e1s, aunque sean socios de una cooperativa laboral y no empleados de un patr\u00f3n. Algunos triunfan. Algunos fallan. Dado que nunca hay suficientes compradores, nunca llega el momento en que todos ganan. Aun si todos los beneficiarios formados por Caritas ganan, esto no implica que hay menos pobres. Puede ser que por su formaci\u00f3n superior ganaron en desmedro de otros quienes habr\u00edan ganado en la ausencia de los nuevos competidores formados por Caritas. El criterio para medir el desempe\u00f1o de las organizaciones ben\u00e9ficas es si ense\u00f1an las habilidades comerciales bien y llevan una correcta contabilidad, Esto a pesar de que siguen usando el rubro econom\u00eda solidaria.<\/p><p>Otro bot\u00f3n de muestra es una experiencia piloto de cumplir con el fomento de la econom\u00eda solidaria prometido en el acuerdo de paz entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas de la Revoluci\u00f3n Colombiana (FARC). (G\u00f3mez, Rodr\u00edguez y Rojas, 2021) Fue realizado en San Antero, un pueblo al extremo norte del pa\u00eds al borde del Caribe de casi 35.000 personas. Entre ellos, un 66% fueron calificados seg\u00fan datos del gobierno como personas con necesidades b\u00e1sicas insatisfechas, y por lo tanto elegibles para recibir apoyo del Estado. Los \u201cbeneficiarios\u201d del plan piloto eran personal de aquellas organizaciones. Seg\u00fan su visi\u00f3n de la econom\u00eda solidaria: \u201cLa autogesti\u00f3n es el fundamento de esta perspectiva de integraci\u00f3n\u2026\u201d (p.98) \u201cEl concepto de econom\u00eda solidaria est\u00e1 constituido por experiencias que tienen como base la horizontalidad entre sus integrantes basados en principios de solidaridad y apoyo mutuo.\u201d (p. 98) La intervenci\u00f3n estatal apoya la autogesti\u00f3n para la generaci\u00f3n de ingresos impartiendo conocimientos b\u00e1sicos de gesti\u00f3n, contabilidad, y tributaci\u00f3n. (p. 100) En 2017 apoyaron a 15 organizaciones en San Antero, en 2018 16, en 2019 8 y 2020 5. (p. 106)<\/p><p>No se puede decir que lo informado sobre el plan piloto ensayando intervenciones para cumplir con el acuerdo de paz no fue econom\u00eda solidaria. Claro que en el sentido primitivo de la frase \u201ceconom\u00eda solidaria\u201d no lo fue. Pero con el correr del tiempo su sentido ha cambiado. Ahora abunda la econom\u00eda solidaria sin solidaridad.<\/p><p>El plan piloto para cumplir con el acuerdo de paz fue hecho para cumplir con un compromiso de paz designando econom\u00eda solidaria como condici\u00f3n vinculante del acuerdo. Fue realizado por personal de una agencia p\u00fablica encargada de promover la econom\u00eda solidaria. El plan piloto de econom\u00eda solidaria en San Antero fue documentado en una revista acad\u00e9mica especializada indexada llamada Otra Econom\u00eda. Citaba en su bibliograf\u00eda una amplia literatura, que se defin\u00eda como publicaciones sobre econom\u00eda solidaria escritos por especialistas en aquella materia. Algunos de ellos son diplomados o titulados en econom\u00eda solidaria por universidades acreditadas. Algunos ocupan cargos p\u00fablicos o acad\u00e9micos identificados con la econom\u00eda solidaria.<\/p><p>No se puede decir que todos ellos se equivoquen y lo que ellos llaman econom\u00eda solidaria no lo es. Al contrario, el uso de una palabra normalmente aceptada en un medio determina su significado en aquel medio.<\/p><p>Por otra parte, es atendible la tesis que hoy en d\u00eda el binomio econom\u00eda solidaria (en el supuesto que el caso de San Antero es t\u00edpico de muchos otros casos en muchos pa\u00edses) ya no se refiere a aquella solidaridad capaz de superar la crisis civilizatoria identificada con las limitaciones estructurales del binomio Mercado-Estado.<\/p><p>Mientras tanto, la \u00e9lite econ\u00f3mica de Colombia, aunque est\u00e9n ausentes de las calles de San Antero, pueden aseverar que cumplen con la llamada moral \u201c\u00a1construid en la regi\u00f3n una\u00a0econom\u00eda de la solidaridad!\u201d Datos recientes muestran que han formado 101 fundaciones contando con recursos totales mayores que 2,5 mil millones de d\u00f3lares, dedicadas principalmente a la ayuda y promoci\u00f3n de los pobres del pa\u00eds. (Johnson, sin fecha) Pero aqu\u00ed hay un problema, no solamente en Colombia sino en la comunidad global dedicada a la filantrop\u00eda. Por ejemplo:La educaci\u00f3n es la m\u00e1xima prioridad para las fundaciones filantr\u00f3picas de todo el mundo. La educaci\u00f3n se considera la clave de las oportunidades individuales y el motor de la prosperidad econ\u00f3mica nacional. (Johnson, p.22) En fin, el mismo sentido com\u00fan que domina en general, tambi\u00e9n domina en el mundo de la filantrop\u00eda. Los fil\u00e1ntropos tambi\u00e9n, como los promotores de la econom\u00eda solidaria en San Antero, suponen que la pobreza va a terminar cuando todos seamos trabajadores con empleo o emprendedores con un negocio rentable. Suponen que con un apoyo inicial para comenzar a trabajar o emprender, luego por el valor mercantil de nuestro trabajo, alg\u00fan patr\u00f3n va a calcular que ser\u00eda rentable contratarnos. Suponen, en su defecto, que, por nuestra educaci\u00f3n subsidiada, luego vamos a poder ganarnos la vida por ser emprendedores exitosos, quiz\u00e1s en el sector \u201ceconom\u00eda solidaria\u201d definida por ser autogestionaria. El d\u00e9ficit cr\u00f3nico de demanda efectiva (Keynes 1936, Richards y Andersson 2022) no se toma en cuenta. Aun los donantes con buena voluntad, no han comprendido (o han rechazado) el principio teol\u00f3gico, filos\u00f3fico y feminista de un flujo permanente desde los excedentes donde haya excedentes, hacia la atenci\u00f3n permanente a las necesidades humanas, en armon\u00eda con la naturaleza. En el lenguaje de los obispos chilenos antes citados, no captan la idea de \u201cfamilia.\u201d<\/p><p>\u00bfQu\u00e9 podemos hacer cuando la frase \u201ceconom\u00eda solidaria\u201d no funciona para ajustar la cultura humana a las realidades de las necesidades humanas?<\/p><p>Sugiero que ser\u00eda un error psicol\u00f3gico denunciar a personas dedicadas a promover la solidaridad seg\u00fan sus luces por mala fe, aun cuando hacen econom\u00eda solidaria sin solidaridad. Ser\u00eda mejor resignificar sus logros como peque\u00f1as victorias, preparando el camino para los cambios fundamentales necesarios. (Lindner 2006)<\/p><p>Para pavimentar el camino a la nueva civilizaci\u00f3n, a pesar de existir una importante merma del poder transformador del concepto de econom\u00eda solidaria, sugiero profundizar el estudio de la historia y la antropolog\u00eda. Sugiero difundir noticias de las obras concretas que demuestran alternativas conceptuales.<\/p><p>La historia nos ense\u00f1a que promulg\u00f3 John Locke (1632-1704), entre otros intelectuales de la temprana modernidad, tanto la idea que la idea que la finalidad del estado es defender la propiedad privada como la idea que la propiedad de un trabajador consist\u00eda en lo que \u00e9l produjera. Siendo su producci\u00f3n su propiedad, tiene derecho a lo que gana por vender su trabajo o el producto de su trabajo, pero no a lo que necesita. Este segundo principio de Locke fue el punto de partida de la teor\u00eda de sueldos de Adam Smith (Smith 1776, 70) y de una tradici\u00f3n de econom\u00eda pol\u00edtica, y de estado de derecho, ambos liberales, dominantes hasta hoy.<\/p><p>Abundan las obras concretas que ilustran alternativas practicas a los principios liberales en el antes referido portal de econom\u00eda solidaria de Caritas Espa\u00f1a y en otras fuentes.<\/p><p>Un ejemplo concreto es una tropa de baile y danza para gente con talento, pero antes sin trabajo, en el barrio pobre de Johannesburgo que se llama Alex. Son pagados los artistas por desarrollar sus talentos. Su trabajo requiere esfuerzo y disciplina. Realizan espect\u00e1culos en las escuelas primarias y secundarias del barrio. Las fuentes de su pago en este caso son donaciones de dinero p\u00fablico y privado; una iglesia dona el local para los ensayos. Fluyen recursos desde donde hay excedentes hacia donde hay necesidad de empleo digno y \u00fatil. (Es t\u00edpico de la econom\u00eda solidaria el financiamiento h\u00edbrido, donaciones de dinero, combinando con donaciones de tiempo, ventas de artesan\u00eda y otros productos, entradas a eventos, rifas, fondos p\u00fablicos, donaciones de espacios y de peritaje y de mercader\u00eda, prestaciones de tierra para cultivar, etc. En el caso de los bailarines de Alex no cobran entradas a eventos por la extrema pobreza del barrio y de los alumnos de las escuelas.)<\/p><p>Una alternativa conceptual ilustrada es: mover los recursos desde donde no son necesarias, hasta donde son necesarias. Segunda alternativa conceptual ilustrada: pagar a la gente por obras con valor intr\u00ednseco, por desarrollar sus talentos, por defender la biosfera\u2026 no solamente por producir algo que se puede vender. Tercero: pagar por algo que exige esfuerzo y disciplina, y que da autoestima y dignidad.<\/p><ol><li>T\u00e9rmino considerando tres conceptos complementarios a la solidaridad y en ciertos contextos sustitutos de la solidaridad. (Otro, los DDHH, considero en otros escritos.)<\/li><\/ol><p>La \u00e9tica de cuidado, ubicada al interior del amplio paraguas de los feminismos. tiene la ventaja de abrir una perspectiva hist\u00f3rica y geogr\u00e1fica mayor. El comienzo del patriarcado y el fin de la <em>Mutterrecht <\/em>o matr\u00edstica, se suele ubicar en la \u00e9poca de la revoluci\u00f3n agr\u00edcola y en diversas ubicaciones del planeta. (Gimbuta 1991) Se puede pensar en los imperios y, posteriormente, en el capitalismo como fases de la historia m\u00e1s general del patriarcado con sus temas de dominaci\u00f3n y ego\u00edsmo. (Hartsock 1983) La idea de \u00e9tica de cuidado como concepto hoy conocido en todo el mundo (Gilligan 1982; Alvarado Garc\u00eda 2004) proviene del campo acad\u00e9mico de la psicolog\u00eda del desarrollo moral. No lleva ning\u00fan prejuicio contra los varones, puesto que emp\u00edricamente se verifica que tanto hombres como mujeres son capaces de practicar una \u00e9tica de cuidado.<\/p><p>El realismo moral actual sufre de recuerdos de realismos morales del pasado que han declarado realistas casi todas las barbaridades que hoy luchamos para superar. En su forma actual nace del realismo cr\u00edtico. Recupera el pragmatismo moral de John Dewey y <em>les valeurs de la vie<\/em> de Georges Canguilhem. Por eso sintoniza con los valores de la vida proclamados por las tradiciones ind\u00edgenas latinoamericanas (Choquehuanca 2023) Incorpora elementos del actual renacimiento de la \u00e9tica aristot\u00e9lica. (Sayer 2011 Elder-Vass 2016). Es realista en tres sentidos: Primero, parte de la moral que de hecho hay en un medio situado y fechado; Segundo, es una \u00e9tica de dignidad, valorando la identidad y cultura de cada quien, y tercero, coincidiendo con Maturana y Varela, es Darwinista. Las pautas morales de la cultura humana parten de la creatividad (<em>poesis<\/em>) humana y terminan adapt\u00e1ndose o no adapt\u00e1ndose a la realidad f\u00edsica. El darwinismo ilustrado de Varela, Maturana, Canguilhem y Dewey se encuentra con la \u00e9tica de cuidado feminista. Ambos destacan movilizar recursos para atender necesidades humanas en armon\u00eda con la naturaleza.<\/p><p>Sumamos el pluralismo econ\u00f3mico. La pluralidad, o diversidad, de formas econ\u00f3micas podr\u00eda ser entendido como expresi\u00f3n de la auto organizaci\u00f3n de la sociedad. (Gonz\u00e1lez, 16) Expresan la activaci\u00f3n de un imaginario dedicado a crear formas m\u00e1s fraternas, partiendo de donde estamos sin mediar un cambio global previo. La pluralidad como principio orientador de la transformaci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de la conocida sociedad mixta que combina empresas p\u00fablicas y privadas, considera que las formas econ\u00f3micas hist\u00f3ricamente han sido, hoy todav\u00eda son, y deben ser innumerables. La realidad actual muestra una interdependencia global hasta nuevo aviso ineludible. Pero no son ineludibles sus formas exageradas, anti funcionales, y corruptas. Hay buenas razones para priorizar din\u00e1micas end\u00f3genas, diversas y resilientes en territorios locales.<\/p><p><br \/><br \/><\/p><p><u>Referencias<\/u><\/p><p>Alvarado Garc\u00eda, Alejandra, La \u00c9tica del Cuidado. Aquichan. (Revista de la Universidad de La Sabana, Bogot\u00e1) Vol.4 (2004)<\/p><p>Barthes, Roland (2011) Sade, Fourier, Loyola. 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