{"id":674,"date":"2022-12-02T15:49:35","date_gmt":"2022-12-02T15:49:35","guid":{"rendered":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/?p=674"},"modified":"2022-12-02T15:52:29","modified_gmt":"2022-12-02T15:52:29","slug":"el-desarrollo-y-la-integracion-de-america-latina-una-odisea-inconclusa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/?p=674","title":{"rendered":"<em>El Desarrollo y la Integraci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina: Una Odisea Inconclusa<\/em>"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"674\" class=\"elementor elementor-674\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-92a62e2 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"92a62e2\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-f6e56fb\" data-id=\"f6e56fb\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6ea27e3 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"6ea27e3\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Armando Di Filippo<\/p><p><i>El Desarrollo y la Integraci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina: Una Odisea Inconclusa<\/i><\/p><p>Santiago: Ediciones de la Universidad Alberto Hurtado, 2021<\/p><p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-48 alignleft\" src=\"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Personajes-Howard-Richards-300x192.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"192\" srcset=\"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Personajes-Howard-Richards-300x192.png 300w, https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Personajes-Howard-Richards-600x384.png 600w, https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Personajes-Howard-Richards-1024x655.png 1024w, https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Personajes-Howard-Richards-768x492.png 768w, https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Personajes-Howard-Richards.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Primer Comentario de Howard Richards<\/p><p>Re Paginas 13-28 \u201cConclusiones Anticipadas\u201d<\/p><p>Est\u00e1s cordialmente invitada o invitado a aportar tus pensamientos a la conversaci\u00f3n que nace con este primer comentario.<\/p><p>Por el estado de mi salud, he tenido que fijar prioridades. He decidido de dedicarme, en el tiempo que me quede, como prioridad, a articular un sendero transitable hacia la sustentabilidad. No me cabe duda de que un mundo sustentable, de llegar a existir, tambi\u00e9n demostrar\u00e1 otros valores y otras virtudes adem\u00e1s de ser sustentable. Sin valores y virtudes solidarias no ser\u00eda sustentable, y no podr\u00eda llegar a existir.<\/p><p>Siendo as\u00ed mi estado an\u00edmico, y el veredicto que hab\u00eda dictado a m\u00ed mismo, recib\u00ed el nuevo libro de Armando Di Filippo como si fuera un regalo de Dios, como si Dios en su infinita bondad y en su infinita inteligencia, hab\u00eda anticipado mi necesidad. Me envi\u00f3 exactamente lo que necesitaba.<\/p><p><i>El Desarrollo y la Integraci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina: Una Odisea Inconclusa <\/i>es una de las obras me demuestra que, al dedicarme a dise\u00f1ar un sendero transitable hacia otro mundo posible, no tengo que partir de la nada. Ni sola. Armando ofrece una perspectiva atendible sobre la historia de las ciencias econ\u00f3micas y su papel en la entrada de la humanidad en lo que caracteriz\u00f3 Max Weber como la jaula de hierro de la modernidad. Ahora, a las ciencias sociales, junto con las naturales, les corresponde descubrir una salida de la jaula. Las grandes instituciones internacionales ortodoxos, dotadas de enormes recursos, y cercanos a las palancas del poder del sistema-mundo moderno, al juicio m\u00edo y al juicio del autor de este libro, suelen subestimar la profundidad de la crisis.<\/p><p>Al decir de Immanuel Wallerstein, en nuestra \u00e9poca, en cierto sentido el objeto \u00fanico de las investigaciones de las ciencias sociales es la econ\u00f3mica global. Porque la econom\u00eda global es una sola; nada pasa en esta tierra que no pasa al interior de ella; todos vivimos en ella; todos dependemos de ella. Aquellas grandes instituciones aseguran, desde las c\u00e1tedras centrales del sistema que el sistema mismo paga para dotarse con auto-entendimiento, como las son el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la OCDE, la ONU y los dem\u00e1s miembros de su comunidad epist\u00e9mica (<span lang=\"en-ZA\">Dimpho Motsamai, Epistemic Communities and Development: The Davos Process and Knowledge Production. <\/span>Tesis para optar a Magister en Relaciones Internacionales., University of the Witwatersand, sin fecha.) que los fundamentos de la ciencia econ\u00f3mica en sus formas liberales actuales son v\u00e1lidas. Y que, gracias a la aplicaci\u00f3n masiva de modelos mentales propios de aquella ciencia, procesando cantidades de datos jam\u00e1s antes manejados por seres humanos, el sendero a la sustentabilidad ya es a grandes rasgos, conocida. Aquella salida, aquel sendero, se orienta hace una gran meta general consensuada entre las grandes instituciones globales oficiales. A veces la llaman \u201ccrecimiento verde.\u201d<\/p><p>Pienso en el nuevo libro de Armando como una cr\u00edtica constructiva desde la periferia. Armando hizo carrera como investigador de la Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina y el Caribe antes de jubilarse. Como la Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para \u00c1frica, la CEPAL, ya durante m\u00e1s de medio siglo, ha producido herramientas intelectuales para comprender el sistema y para cambiarlo, distintas de las producidas en los pa\u00edses centrales. Armando asume, entre otras tareas, la tarea de analizar \u201ceconom\u00eda\u201d e \u201cintegraci\u00f3n\u201d en un continente cuya experiencia hist\u00f3rica no ha sido la experiencia hist\u00f3rica del norte.<\/p><p>Selecciono como un primer trozo para comentar las siguientes palabras tomadas de las p\u00e1ginas 17 y 18 de aquella primera parte del libro que se llama \u201cconclusiones anticipadas\u201d:<\/p><p><i>Sin embargo, la ciencia econ\u00f3mica que termin\u00f3 dominando el panorama acad\u00e9mico occidental fue la que resultaba funcional a los centros hegem\u00f3nicos principales del capitalismo a fines del siglo XIX y comienzos del XX. Esta ciencia eman\u00f3 principalmente de la corriente liberal neocl\u00e1sica (Menger, Walras, Jevons, Marshall, etc.): abstracta, ahist\u00f3rica, individualista, y utilitarista. Para ella el punto de partida del estudio de los mercados fue una situaci\u00f3n de equilibrio general estable, bajo condiciones de \u201ccompetencia perfecta\u201d, en donde las mercanc\u00edas transadas se denominaron \u201cbienes econ\u00f3micos\u201d caracterizados<\/i><\/p><p><i>por su \u201cutilidad y escasez\u201d. En el p\u00e1rrafo anterior las palabras \u201cutilidad y escasez\u201d van entre comillas porque sus significados efectivos actuales (distintos a los que<\/i><\/p><p><i>nos cuentan los manuales) responden a la racionalidad instrumental del capital y a la l\u00f3gica sist\u00e9mica del capitalismo. La utilidad y la escasez de las mercanc\u00edas se determinan<\/i> <i>socialmente seg\u00fan cual sea la distribuci\u00f3n de los poderes efectivamente operantes en la sociedad. En t\u00e9rminos<\/i><\/p><p><i>de \u00e9tica social estamos en el \u00e1mbito de la justicia distributiva. Bajo la racionalidad instrumental del capitalismo cuanto m\u00e1s concentrada sea esta distribuci\u00f3n menor atenci\u00f3n social se prestar\u00e1 a la satisfacci\u00f3n de necesidades objetivas que son inherentes a la naturaleza humana<\/i>.<\/p><p><i>En suma, la justicia distributiva tiende a ser desestimada o ignorada completamente no solo en la teor\u00eda acad\u00e9mica sino tambi\u00e9n en la praxis concreta de la racionalidad capitalista del siglo XXI. La racionalidad capitalista se opone incluso a la raz\u00f3n democr\u00e1tica liberal legitimada a partir de la revoluci\u00f3n francesa (\u201clibertad, igualdad, fraternidad\u201d) o a los principios del Gobierno (\u201cdel pueblo, por el pueblo y para el pueblo\u201d) democr\u00e1tico, inspiradamente sintetizados<\/i><\/p><p><i>por Abraham Lincoln en sus esfuerzos republicanos por<\/i> <i>promover la libertad entendida como liberaci\u00f3n de la dominaci\u00f3n padecida por los esclavos y, tambi\u00e9n, como la liberaci\u00f3n de la joven naci\u00f3n de los lazos que<\/i><\/p><p><i>la subordinaban a su madre patria. El sistema capitalista opera como un mecanismo cibern\u00e9tico auto expansivo fundado en la racionalidad instrumental del capital.<\/i><\/p><p><i>Su <\/i>modus operandi<i> <\/i><i>es totalmente autorreferencial y tiende permanentemente a controlar y colonizar para su propio provecho las l\u00f3gicas pol\u00edticas, culturales, y biol\u00f3gico-ambientales. Librado a los poderes econ\u00f3micos que se confrontan en los mercados tiende inexorablemente<\/i><\/p><p><i>a generar posiciones monop\u00f3licas incompatibles con la<\/i> <i>democracia.<\/i><\/p><p>Entre los miles de comentarios aqu\u00ed posibles, desarrollo solo uno: el pasaje subestima el encanto moral y el valor moral de la ciencia econ\u00f3mica ortodoxa y del capitalismo. (N.B. Me encuentro entre quienes preferimos no usar mucho la palabra \u201ccapitalismo\u201d por razones que explicar\u00e9 en alg\u00fan comentario futuro. Aqu\u00ed incluyo la voz \u201ccapitalismo\u201d en mi vocabulario para no vagar en un el espacio vac\u00edo de un lenguaje solipsista privado, sin explicaci\u00f3n alguna.) Mi comentario aqu\u00ed no es una cr\u00edtica; es la propuesta de una conversaci\u00f3n. Adem\u00e1s, aunque parezca paradoja no niego el contrario: Concuerdo, en fin, con quienes consideran que el capitalismo ha llegado a ser un desastre moral. Entiendo que, si existe un sendero a la sustentabilidad, aquel sendero pasa por un renacimiento moral, o por una serie de renacimientos morales. Agrego que las espigas de un renacimiento moral, m\u00e1s a\u00fan de una serie de renacimientos morales, ya brotan.)<\/p><p>Dicho esto, parto considerando un principio destacado por Le\u00f3n Walras. Observa Walras que \u201clos economistas\u201d suelen dedicarse a refutar a los socialistas. Pero ni para esta finalidad ni para otras se debe pensar la ciencia econ\u00f3mica como si fuera meramente una ciencia natural. La persona humana es m\u00e1s que una especie superior de animal. Si fuera animal, la ciencia econ\u00f3mica podr\u00eda ser una ciencia natural. Pero, al contrario, \u201cEl hombre es una criatura dotada de raz\u00f3n y de libertad.\u201d(Traducido del ingl\u00e9s de Le\u00f3n Walras, <i>Elements of Pure Economics<\/i>. (traducci\u00f3n del original franc\u00e9s por William Jaff\u00e9). London. Routledge, 1954. P. 55. Original franc\u00e9s 1872-74) La ciencia econ\u00f3mica, por eso, tiene que ser a la vez una ciencia natural y una ciencia moral.<\/p><p>No puede ser coincidencia, que en la filosof\u00eda de Immanuel Kant (1724-1804) cuya influencia en la cultura occidental dif\u00edcilmente se puede exagerar, y en general en las distintas filosof\u00edas de \u00edndole metaf\u00edsica difundidas en Europa en el tiempo de Walras (1834-1910) la persona humana fue m\u00e1s que un animal, y superior a todos los animales, precisamente por su posesi\u00f3n de la raz\u00f3n y de la libertad. Walras: \u201c\u2026podemos dividir los hechos de nuestro universo en dos rubros: los que resultan de las ciegas e ineluctables fuerzas de la naturaleza, y los que resultan del ejercicio de la voluntad humana, una fuerza que es libre y cognitiva.\u201d (Walras, op. cit. P. 61.) Sugiero que hay que leer la obra de Walras tomando en cuenta que las compras y las ventas, todos los contratos, y todas las transacciones comerciales caen en el segundo rubro. En el vocabulario de Kant, solamente la voluntad racional humana (<i>vern<\/i><i>\u0171<\/i><i>nftige Wille<\/i>), v.gr. la persona, posee una dignidad (<i>W<\/i><i>\u0171<\/i><i>rde<\/i>).(<span lang=\"en-ZA\">Immanuel Kant, <\/span><span lang=\"en-ZA\"><i>Grundlegung zur Metaphysik der Sitten. <\/i><\/span><span lang=\"en-ZA\">Werkausgabe Band VII. Frankfurt: Suhrkamp. 1956. (Original 1785) p.68.)<\/span> Su valor es infinitamente superior a cualquier precio.<\/p><p>El equilibrio general no pretende representar una \u00f3ptima atenci\u00f3n a las necesidades humanas en armon\u00eda con la naturaleza. Ni pretende ser, en rigor, el mayor bien del mayor n\u00famero, seg\u00fan alguna medida objetiva del bien. Si no me equivoque, pretende ser el fin de las transacciones voluntarias entre seres libres y racionales. Siendo racionales, no hacen lo que a su juicio no les conviene. Cuando todas las demandas y todas las ofertas dejen de existir por decisiones libres de los demandantes y de los ofertantes, hay equilibrio general.<\/p><p>En forma semejante, cuando los marginalistas, por lo menos en el caso de Walras, rechazan la teor\u00eda laboral del valor, y rechazan cualquier teor\u00eda objetiva y optan por el valor subjetivo, no es simplemente por ser esc\u00e9pticos. Es para honrar las voluntades humanas. Lo \u201csubjetivo\u201d es la opci\u00f3n de una persona.<\/p><p>El \u00f3ptimo de Pareto, no es ning\u00fan optimo en ning\u00fan sentido objetivo. Es el momento cuando no quedan m\u00e1s transacciones porque ya no hay ninguna que conviene a ambas partes.<\/p><p>En forma semejante, la autoridad moral de la \u201cpreferencia revelada\u201d de Paul Samuelson, y de la doctrina del consumidor soberano, tienen ra\u00edces profundas en las doctrinas metaf\u00edsicas de la libertad fraguadas en la historia de los siglos recientes, juntas con las bases de las ciencias econ\u00f3micas.<\/p><p><a name=\"_GoBack\"><\/a> En las infinitas complicaciones legales y \u00e9ticas que tienen que ver con el traspaso involuntario de la propiedad, reforma agraria, derechos a propiedad intelectual, redistribuci\u00f3n de la riqueza, los impuestos, las herencias, etc., y en las que tienen que ver con un supuesto deber de pagar deudas cueste lo que cueste; siempre est\u00e1 presente, por lo menos en occidente, alguna forma expl\u00edcita o impl\u00edcita del derecho sagrado de la persona de disponer libremente de lo suyo \u2013aunque no siempre gana la dicha metaf\u00edsica de la libertad frente a otros criterios morales. (por ejemplo, en los recientes conflictos sobre la disponibilidad de vacuna contra Covid en los pa\u00edses pobres.)<\/p><p>En fin, la moral que subyace las instituciones capitalistas tiene encantos. Tiene m\u00e9ritos que dif\u00edcilmente se separa de sus defectos. Est\u00e1 instalada profundamente en la jurisprudencia y en la ciencia econ\u00f3mica. A menudo se da por sentado a nivel inconsciente. A menudo es considerado natural y no una construcci\u00f3n social e hist\u00f3rico. Fundamenta discursos de derechos inalienables que sofocan otros derechos; y dejan desfinanciados los DDHH sociales. La moral que subyace las instituciones \u201ccapitalistas\u201d (creo que esta palabra es tramposa) est\u00e1 fundamentada, en formas conscientes y en formas inconscientes, en conceptos metaf\u00edsicos de la libertad. Metaf\u00edsicos con olor a sagrados. Conforman lo que a veces se llaman \u201creligi\u00f3n civil\u201d o <i>God-given rights<\/i>. Chocan con la necesidad de tomar medidas para frenar la fuga de capitales. Entran en conflicto con \u00e9ticas de solidaridad; y entran en conflicto con la necesidad de reinventar las instituciones humanas para hacer f\u00edsicamente sustentable la vida.<\/p><p>Digo un poco sobre mi punto de vista general para defenderme contra posibles malentendidos: No creo que lograr una moral m\u00e1s pragm\u00e1tica y realista, suficiente para lograr la sustentabilidad y terminar con la exclusi\u00f3n social de las personas rechazadas por el mercado laboral, requiere revoluciones radicales. S\u00ed requiere que los pobres se organizan para defenderse, pero no requiere grandes trastornos sociales que quitan \u201cel poder\u201d a unos y entregan \u201cel poder\u201d a otros. (\u201cPoder\u201d es otra palabra tramposa; nombra uno de los conceptos m\u00e1s iluminados por el estructuralismo latinoamericano y por este libro de Armando.)<\/p><p>Requiere culturas y \u00e9ticas solidarias. Requiere una econom\u00eda plural con fuertes sectores cooperativas, populares, y locales. Pensando en Chile, m\u00e1s que un estado m\u00e1s poderoso, y m\u00e1s que un estado menos poderoso, requiere mayor cooperaci\u00f3n (para el bien com\u00fan, no para el lucro privado y menos para la corrupci\u00f3n) entre la sociedad civil, los vecinos en los barrios, las empresas privadas, y en fin entre todos los sectores. M\u00e1s que nada requiere mayor comprensi\u00f3n de las causas estructurales de desenlaces que no convienen a nadie; la buena voluntad para colaborar; y mentes abiertas para sopesar diversas opciones a la luz de estudios con diversas metodolog\u00edas, sin recetar soluciones <i>a priori.<\/i><i>(<\/i><span lang=\"en-ZA\"><i>Amartya Sen, The Idea of Justice. <\/i><\/span><i>Cambridge: Harvard University Press, 2009; Alberto Hurtado, Humanismo Social. Santiago: Editorial del Pacifico, 1947)<\/i> Corresponde a los ganadores en el juego econ\u00f3mico tomar iniciativas pro sociales, antes de pedir a\u00fan m\u00e1s sacrificios a quienes ya han sido generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n victimas del sistema vigente.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentarios de Howard Richards<br \/>\nPor el estado de mi salud, he tenido que fijar prioridades.  He decidido de dedicarme, en el tiempo que me quede, como prioridad, a articular un sendero transitable hacia la sustentabilidad<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":675,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[56,6,3,39,40],"tags":[],"class_list":["post-674","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-armando-di-filippo","category-economia-colaborativa","category-howard-richard","category-latino-america","category-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/674","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=674"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/674\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":680,"href":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/674\/revisions\/680"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/675"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=674"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=674"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=674"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}