{"id":345,"date":"2022-03-21T16:03:31","date_gmt":"2022-03-21T16:03:31","guid":{"rendered":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/?p=345"},"modified":"2022-03-21T16:05:17","modified_gmt":"2022-03-21T16:05:17","slug":"economia-digitalentre-el-capitalismo-el-socialismo-y-el-feudalismo-presentes-y-futuros-de-la-digitalizacion-de-la-economia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/?p=345","title":{"rendered":"<a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/economia-digital\">Econom\u00eda digital<\/a><br>Entre el capitalismo, el socialismo y el feudalismo: presentes y futuros de la digitalizaci\u00f3n de la econom\u00eda"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"345\" class=\"elementor elementor-345\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-baff69f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"baff69f\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-f633d74\" data-id=\"f633d74\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2cb622a elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"2cb622a\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Estos d\u00edas se insiste en que la econom\u00eda se est\u00e1 transformando de la mano de la tecnolog\u00eda. Se debate el ascenso de plataformas digitales de servicios como Airbnb o Netflix y sus efectos sobre la vivienda y el entretenimiento, se cuestiona la siempre anunciada y pospuesta robotizaci\u00f3n del trabajo, se promociona o critica la digitalizaci\u00f3n y descentralizaci\u00f3n de las formas de pago e intercambio con las criptomonedas y la web3&#8230; Esta conexi\u00f3n entre econom\u00eda y tecnolog\u00eda no es una novedad. <b>La econom\u00eda siempre ha estado ligada al factor tecnol\u00f3gico en la medida que la producci\u00f3n, la distribuci\u00f3n, el intercambio y el consumo de bienes y servicios lo est\u00e1n.\u00a0<\/b><\/p><p>El caso m\u00e1s evidente es el de la producci\u00f3n. Esta agrupa los procesos de transformaci\u00f3n de nuestro entorno por medio del trabajo, una transformaci\u00f3n que genera una diversidad de productos. La tecnolog\u00eda ser\u00eda el conocimiento sistem\u00e1tico de ese saber hacer y su incorporaci\u00f3n en medios materiales y artefactos. En Marx, tanto el trabajo humano como las tecnolog\u00edas forman parte de las fuerzas productivas. Su desarrollo da lugar a cierto tipo de relaciones de producci\u00f3n y con ello a diferentes clases y antagonismos entre ellas. An\u00e1lisis posteriores han profundizado en la complejidad de estas relaciones, en Marx y m\u00e1s all\u00e1: los factores sociopol\u00edticos, econ\u00f3micos y tecnol\u00f3gicos se enlazar\u00edan no mediante una suerte de determinismo tecnol\u00f3gico en el que la tecnolog\u00eda define un tipo de sociedad, sino mediante din\u00e1micas complejas, multidireccionales y co-constitutivas.\u00a0En cualquier caso, el despliegue y popularizaci\u00f3n de las tecnolog\u00edas digitales est\u00e1 yendo de la mano de diversas transformaciones socioecon\u00f3micas. \u00bfCu\u00e1l es la relaci\u00f3n actual entre la econom\u00eda y las tecnolog\u00edas digitales? \u00bfQu\u00e9 marcos e iniciativas nos permiten entender esa relaci\u00f3n?<\/p><h2>Econom\u00eda digital: \u00bfintensificaci\u00f3n, retroceso o mutaci\u00f3n del capitalismo?<\/h2><p>En los a\u00f1os noventa la digitalizaci\u00f3n vino de la mano de relatos que promet\u00edan un florecimiento de la creatividad, una distribuci\u00f3n econ\u00f3mica m\u00e1s justa y una descentralizaci\u00f3n del poder social. <b>Revistas como Wired anunciaban una new economy en la que la gente trabajar\u00eda con su cerebro en vez de con sus manos<\/b>, la tecnolog\u00eda de la comunicaci\u00f3n crear\u00eda una situaci\u00f3n de competencia global y la innovaci\u00f3n ser\u00eda m\u00e1s importante que la producci\u00f3n en masa: \u201cun mundo tan diferente que su surgimiento s\u00f3lo puede ser descrito como una revoluci\u00f3n.\u201d <b>En el bando opuesto, las tradiciones cr\u00edticas de Moulier-Boutang a Antonio Negri apuntaban el surgimiento de un capitalismo informacional y cognitivo que mercantilizaba regiones crecientes del cuerpo social, englobando las ideas, los afectos, o la inteligencia y sociabilidad humanas.<\/b> Fueran dogm\u00e1ticas o cr\u00edticas, tales posturas planteaban una cuesti\u00f3n relevante: el impacto de las tecnolog\u00edas digitales en la econom\u00eda hac\u00eda de ellas algo m\u00e1s que una nueva esfera mercantilizable o un mero instrumento para la optimizaci\u00f3n y la maximizaci\u00f3n del beneficio; podr\u00edan traer un cambio estructural en los procesos econ\u00f3micos y en el capitalismo mismo.\u00a0<\/p><p>Lejos de catalizar una distribuci\u00f3n del poder y la riqueza, estas tecnolog\u00edas han contribuido a constituir circuitos y centros de poder econ\u00f3mico y financiero que operan (si cabe, m\u00e1s que anteriormente) por encima de los circuitos y centros de poder pol\u00edtico, provocando una gran crisis de las instituciones democr\u00e1ticas. Tambi\u00e9n han provocado que las formas de generar y acumular plusvalor se abstraigan y encuentren un nuevo apoyo en la gesti\u00f3n de la informaci\u00f3n y la mediaci\u00f3n digital, facilitando la automatizaci\u00f3n (y, por extensi\u00f3n, la aceleraci\u00f3n) de los mercados financieros. Todo ello ha ido de la mano del surgimiento de diversos oligopolios, de actores econ\u00f3micos que poseen la propiedad de los datos y las infraestructuras tecnol\u00f3gicas, y cuya actividad est\u00e1 deficiente o nulamente regulada.\u00a0<\/p><p>En la \u00faltima d\u00e9cada han surgido diferentes reacciones a esta situaci\u00f3n. <b>Hay quienes, como Christian Fuchs, consideran que las tecnolog\u00edas digitales no han generado un cambio significativo en la econom\u00eda pol\u00edtica, sino que simplemente suman una nueva capa de mercado al capitalismo. Otras posturas consideran que las tecnolog\u00edas digitales s\u00ed suponen un cambio significativo, en tanto responsables de una intensificaci\u00f3n de la l\u00f3gica capital.<\/b> Autores como Nick Srnicek sit\u00faan el auge de los negocios basados en plataformas (como Facebook, Amazon, Uber o Airbnb) en el contexto de una historia m\u00e1s amplia del desarrollo capitalista desde la d\u00e9cada de 1970, marcado por una prolongada ca\u00edda de la rentabilidad de la manufactura. Para Srnicek, las plataformas (y la extracci\u00f3n y uso masivo de datos que posibilitan) no ser\u00edan un simple nicho de mercado nuevo, sino la mediaci\u00f3n por excelencia de todos ellos, un dispositivo transversal y determinante para \u201cmantener el crecimiento econ\u00f3mico y la vitalidad ante la debilidad del sector productivo\u201d.\u00a0<\/p><p>Por su parte, Shoshana Zuboff encuentra aspectos diferenciales en esta plataformizaci\u00f3n, pero su lectura es divergente de la Srnicek. Zuboff rechaza que el problema est\u00e9 en el capitalismo como modo de producci\u00f3n y se centra en lo que considera una deformaci\u00f3n reciente del mismo, lo que denomina \u201ccapitalismo de la vigilancia\u201d, que atenta contra los derechos y libertades del individuo (o consumidor) al desplegar t\u00e9cnicas de supervisi\u00f3n, explotaci\u00f3n, control y manipulaci\u00f3n masivas. La de Zuboff es una visi\u00f3n liberal, que centra su cr\u00edtica en aspectos como la privacidad y los derechos individuales, pero no aborda en profundidad cuestiones vinculadas al poder, la propiedad y el control sobre las infraestructuras digitales, la construcci\u00f3n colectiva o, lo que es m\u00e1s importante, en torno al capitalismo mismo en tanto que horizonte y modo de producci\u00f3n.\u00a0<b>Sin embargo, hay quienes creen que las mutaciones del sistema econ\u00f3mico son demasiado profundas como para considerarlas una mera intensificaci\u00f3n (previsible, seg\u00fan Srnicek, o aberrante, seg\u00fan Zuboff) de las l\u00f3gicas capitalistas. Por un lado, autores como C\u00e9dric Durand o Jodi Dean afirman que estamos experimentando un retroceso hacia formas econ\u00f3micas precapitalistas feudales. Por otro lado, autores como Paul Mason y McKenzie Wark sostienen que podr\u00edamos estar avanzando hacia formas econ\u00f3micas postcapitalistas, que no necesariamente implican una mejora sino simplemente el fin del capitalismo como modo de producci\u00f3n dominante.\u00a0<\/b><\/p><p>Con una clara orientaci\u00f3n marxista y vali\u00e9ndose de sus conocimientos como economista, C\u00e9dric Durand ha resumido recientemente su posici\u00f3n en su libro Tecnofeudalismo. En una econom\u00eda feudal, el se\u00f1or alquila parcelas de sus tierras a sus vasallos para que vivan y las trabajen; a cambio, \u00e9stos deben pagarle con los bienes que produzcan. Esta din\u00e1mica exime a los se\u00f1ores feudales de tener que asumir los gastos o inversiones necesarias para que esos bienes sean producidos. La situaci\u00f3n resultante combina el rentismo con la dependencia extrema de los trabajadores, pues la \u00fanica forma de subsistir es seguir produciendo en esas tierras. Seg\u00fan Durand, algo parecido est\u00e1 ocurriendo con las plataformas digitales: \u201cLa colonizaci\u00f3n de estas nuevas tierras ricas en datos procede de dispositivos t\u00e9cnicos y jur\u00eddicos muy diversos pero, en todos los casos, implica una forma de apropiaci\u00f3n territorial: se trata de plantar l\u00edmites all\u00ed donde es posible extraer datos. Es el momento extractivista en la formaci\u00f3n de los Big Data, el de la captaci\u00f3n de las fuentes.\u201d<b> En este sentido, seg\u00fan Durand, las plataformas estar\u00edan operando como nuevos feudos, pues los se\u00f1ores tecn\u00f3cratas se apropian de las cibertierras y acaparan el beneficio de los datos generados en ellas, sin necesidad de \u201cproducir\u201d nada: se trata, por tanto, de fuerzas de depredaci\u00f3n y no de producci\u00f3n.\u00a0<\/b><\/p><p>Como Durand, McKenzie Wark cree que el modo de producci\u00f3n dominante hoy no es ya capitalista, pero, m\u00e1s que un retroceso hacia lo feudal, diagnostica un avance hacia lo que denomina \u201cvectorialismo\u201d. <b>Si necesitamos describir el capitalismo de formas tan distintas (neoliberal, postfordista, de vigilancia, de plataforma\u2026), quiz\u00e1s sea porque ha llegado a su fin como modo de producci\u00f3n dominante. Seg\u00fan Wark, la informaci\u00f3n se ha convertido en una nueva fuerza de producci\u00f3n.<\/b> Esto podr\u00eda apreciarse no solo en gigantes tecnol\u00f3gicos como Google, Apple, Facebook y Amazon sino tambi\u00e9n en corporaciones como Walmart, que podr\u00eda considerarse m\u00e1s una empresa de log\u00edstica que unos grandes almacenes. Su \u00e9xito se apoyar\u00eda en el uso de informaci\u00f3n para organizar los flujos de mercanc\u00edas y trabajo a lo largo de su sistema, as\u00ed como para establecer modelos predictivos sobre las decisiones de sus clientes. Este nuevo paradigma da lugar, seg\u00fan Wark, a nuevas clases sociales: estar\u00eda, por un lado, la\u00a0 clase hacker, productora de novedad e informaci\u00f3n, y, por otro, la clase vectorialista, que posee los medios para realizar el valor de esa informaci\u00f3n (a trav\u00e9s de patentes, marcas, propiedad intelectual, infraestructuras digitales, control de cadenas globales de valor, etc.). Del mismo modo que el capitalismo no elimin\u00f3 al campesinado ni a los terratenientes, el vectorialismo no eliminar\u00eda las clases ni los modos de producci\u00f3n anteriores, sino que los transformar\u00eda y subordinar\u00eda como modo dominante. Este nuevo modo de producci\u00f3n no implicar\u00eda, sin embargo, un avance hacia algo mejor que el capitalismo, sino todo lo contrario. El vectorialismo supondr\u00eda un escenario peor dado que, a partir del potencial abstracto de la informaci\u00f3n (que permite representar primero \u2013mediante datos y metadatos\u2013 y operar despu\u00e9s sobre cualquier objeto), todo se vuelve susceptible de ser mercantilizado.<\/p><h2>Experiencias pr\u00e1cticas y horizontes en la construcci\u00f3n de alternativas a la actual econom\u00eda digital<\/h2><p>Estos variados diagn\u00f3sticos (centrados en el capitalismo o en sus modificaciones, en su retroceso hacia lo neofeudal o en su avance hacia lo vectorial) van de la mano de propuestas de acci\u00f3n diferentes. Sin embargo, muchos de ellos esbozan respuestas comunes, inspiradas en las pr\u00e1cticas de la cultura libre y de la econom\u00eda social, solidaria y procom\u00fan. Entre ellas se encuentra el cooperativismo de plataforma, cuya premisa central es aprovechar el potencial de las plataformas digitales al tiempo que se redise\u00f1an sus objetivos, algoritmos y formas de propiedad (sea \u00e9sta municipal, de las trabajadoras o con el respaldo de sindicatos) para que sean transparentes, democr\u00e1ticas y redistributivas. Pero si bien el cooperativismo de plataforma es un modelo econ\u00f3mico alternativo al capitalismo de plataforma, \u00e9ste no representa una respuesta a todos los problemas que plantea la econom\u00eda digital, especialmente si se asume desde iniciativas aisladas.<b> <\/b>El propio Scholz, director del Instituto para la Econom\u00eda Digital Cooperativa en The New School, advierte de los peligros del solucionismo tecnol\u00f3gico y aclara que este nuevo cooperativismo \u201cno es una aurora boreal tecnol\u00f3gica\u201d, aunque s\u00ed \u201cuna parcela de esperanza\u201d.\u00a0Entre los riesgos que corren las cooperativas de plataforma (que resuenan con los apuntados en los debates de izquierda del siglo XIX en torno al cooperativismo) se encuentran el riesgo de alejarse de su misi\u00f3n pol\u00edtica, el que no vayan acompa\u00f1adas de un marco institucional y un horizonte de transformaci\u00f3n m\u00e1s amplio, o el que tomen una deriva elitista y excluyente.\u00a0<\/p><p>En ecosistemas digitales como el de Barcelona podemos observar diversas iniciativas de cooperativismo de plataforma, pero tambi\u00e9n de procomunes digitales y digitalizaci\u00f3n democr\u00e1tica. Un proyecto como el software de participaci\u00f3n democr\u00e1tica <a href=\"https:\/\/www.decidim.barcelona\/?locale=es\">Decidim<\/a> es un buen ejemplo de red pol\u00edtica orientada a favorecer la democratizaci\u00f3n pol\u00edtica, social y econ\u00f3mica (algo que puede apreciarse en su uso por instituciones p\u00fablicas, sociales y cooperativas). Decidim es un proyecto p\u00fablico-com\u00fan (o p\u00fablico-comunitario), que surge del impulso del Ayuntamiento y una comunidad creciente de desarrolladoras, servidores p\u00fablicos, investigadoras, pymes, ciudadan\u00eda en general, y un n\u00famero creciente de instituciones de todo el mundo; un proyecto que ha sido capaz de superar con mucho en alcance e impacto a plataformas corporativas promovidas por actores como Telef\u00f3nica. En la ciudad tambi\u00e9n se desarrollan alternativas a los servicios de almacenamiento y herramientas corporativas en la nube, tales como Google Drive, Microsoft One o Dropbox, a trav\u00e9s de servicios como <a href=\"https:\/\/maadix.net\/\">Maadix<\/a> o <a href=\"https:\/\/www.commonscloud.coop\/es\/\">CommonsCloud<\/a>, que se basan en los principios de autogesti\u00f3n comunitaria, sostenibilidad ecol\u00f3gica, econ\u00f3mica y humana, de conocimiento compartido y replicabilidad. El despliegue de servicios de este tipo est\u00e1 en la base de un reciente proyecto que pretende sustituir <a href=\"https:\/\/elpais.com\/espana\/catalunya\/2022-02-09\/barcelona-crea-un-software-para-las-escuelas-alternativo-a-google-y-a-microsoft.html\">Google Classroom<\/a> en las escuelas. Por otro lado, en el marco de alternativas a las infraestructuras de conectividad privadas, <a href=\"https:\/\/guifi.net\/es\">Guifinet<\/a> es una red de telecomunicaciones del procom\u00fan, abierta, libre y neutral que ya cuenta con m\u00e1s de 38.000 nodos activos. M\u00e1s recientemente, en relaci\u00f3n con la lucha sindical de RidersxDerechos, surgi\u00f3 <a href=\"https:\/\/www.mensakas.com\/es\/\">Mensakas<\/a>, una cooperativa que ofrece servicios de reparto a domicilio y que opera desde un modelo opuesto al de Glovo o Deliveroo, priorizando los intereses y derechos laborales de quienes trabajan en ella. M\u00e1s all\u00e1 de Barcelona, iniciativas como <a href=\"https:\/\/booking.fairbnb.coop\/search\">Fairbnb<\/a> dan sus primeros pasos y aspiran a dar alternativas al alojamiento temporal depredador representado por Airbnb. Los listados de servicios y herramientas digitales alternativas no escasean en la red (p.ej.: el de <a href=\"https:\/\/framalibre.org\/alternatives\">framalibre<\/a>). Basten estas referencias como \u00edndice, sin pretensi\u00f3n alguna de sistematicidad.\u00a0<\/p><p>Estas propuestas apuntan expl\u00edcita o impl\u00edcita, real o potencialmente, hacia horizontes narrativos y pr\u00e1cticos que, m\u00e1s all\u00e1 de iniciativas, reformas o servicios concretos, delinean un sistema basado en formas m\u00e1s democr\u00e1ticas, cooperativas, equitativas, solidarias y ecol\u00f3gicas de organizaci\u00f3n social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica. Apuntan, en mayor o menor medida dependiendo del caso, hacia un horizonte de alternativa, un horizonte sist\u00e9mico que, adem\u00e1s de cubrir las cuestiones pr\u00e1cticas -creaci\u00f3n de instituciones pol\u00edticas, modelos econ\u00f3micos, infraestructuras t\u00e9cnicas, etc.- vaya de la mano de la reformulaci\u00f3n de valores, deseos y necesidades.\u00a0<b>A la hora de delinear esas alternativas sist\u00e9micas encontramos aproximaciones diversas, que subrayan el rol del Estado o de la sociedad, de la planificaci\u00f3n o de las din\u00e1micas emergentes, de la centralizaci\u00f3n (a menudo democr\u00e1tica) o de la descentralizaci\u00f3n, y que, en muchos casos, las hibridan. Como en el caso de los an\u00e1lisis y diagn\u00f3sticos sobre el capitalismo, hay quienes subrayan que lo central es el socialismo (o el comunismo, u otros modelos de sociedad y econom\u00eda), m\u00e1s all\u00e1 del factor digital.\u00a0<\/b>Aqu\u00ed nos centraremos en diferentes autores que han mostrado la centralidad de la tecnolog\u00eda a la hora de avanzar hacia un modelo deseable y alternativo de sociedad.<\/p><h2>Propuestas te\u00f3ricas para el desarrollo de alternativas sist\u00e9micas\u00a0<\/h2><p>Una reflexi\u00f3n en torno al potencial de la tecnolog\u00eda en la construcci\u00f3n de un sistema econ\u00f3mico m\u00e1s justo puede encontrarse en la propuesta de<b> \u201cCiber-comunismo\u201d que han formulado Paul Cockshott y Maxi Nieto. Su proyecto consiste en evaluar las posibilidades del socialismo y la planificaci\u00f3n centralizada de la econom\u00eda a la luz de las capacidades cient\u00edfico-t\u00e9cnicas actuales <\/b>en los campos de la inform\u00e1tica, las telecomunicaciones y la inteligencia artificial, proponiendo un modelo de econom\u00eda socialista democr\u00e1ticamente planificada, viable y eficiente. La defensa de la planificaci\u00f3n puede resultar anacr\u00f3nica y sigue generando rechazo entre la izquierda por su vinculaci\u00f3n a experiencias hist\u00f3ricas como la burocracia sovi\u00e9tica. Los autores que apuestan por ella subrayan que el rechazo de la planificaci\u00f3n coincide con su implementaci\u00f3n en el \u00e1mbito empresarial, mediante procesos de racionalizaci\u00f3n extrema posibilitados por las nuevas tecnolog\u00edas: corporaciones como Amazon podr\u00edan considerarse ejemplos de econom\u00edas planificadas actualmente existentes. <b>En <i>Gobernar la utop\u00eda<\/i>, Mart\u00edn Arboleda sugiere que \u201cla planificaci\u00f3n ofrece los instrumentos para que las visiones radicales sobre futuros alternativos puedan dejar de ser un mero ejercicio ret\u00f3rico o testimonial\u201d <\/b>de modo que \u201cadquieran la capacidad de consolidarse en proyectos t\u00e9cnicos, circular de manera efectiva ante diversos p\u00fablicos, y eventualmente replicarse de manera tangible al insertarse en el tejido de toma de decisiones del Estado\u201d. El rol central otorgado al Estado no se apoyar\u00eda en su visi\u00f3n y forma actual, de instrumento de dominaci\u00f3n de clase, sino como un mecanismo -en muchos casos transicional- de representaci\u00f3n y participaci\u00f3n de las clases populares.<\/p><p>Otras propuestas abogan por formas alternativas de organizaci\u00f3n de lo colectivo basadas la descentralizaci\u00f3n del poder y orientadas al control directo por parte de la ciudadan\u00eda. <b>El socialismo de plataforma propuesto por James Muldoon ocupa un lugar intermedio. En su trabajo apunta hacia un modelo participativo y descentralizado del Estado, que operar\u00eda no como depositario \u00faltimo de la soberan\u00eda ni como un aparato omnicompetente sino como una agencia de coordinaci\u00f3n<\/b>: un elemento m\u00e1s en la compleja red de asociaciones y pr\u00e1cticas por medio de las cuales se organiza activamente la ciudadan\u00eda. Muldoon subraya la necesidad de garantizar la propiedad social y el control democr\u00e1tico de las grandes plataformas, orient\u00e1ndolas hacia el bien com\u00fan en lugar del dominio privado. Dado que ofrecen un servicio p\u00fablico -al igual que las empresas de agua, electricidad y gas- deber\u00edan ser socializadas o remunicipalizadas, dot\u00e1ndolas de mecanismos para que tanto sus trabajadores como la ciudadan\u00eda en su conjunto puedan participar en ellas y decidir c\u00f3mo se organizan. Entre los objetivos de su propuesta tambi\u00e9n se encuentran el empoderamiento de las comunidades con el fin de expandir su libertad (entendida como autodominio colectivo); una redistribuci\u00f3n m\u00e1s justa y equitativa de los beneficios generados por las tecnolog\u00edas digitales; el fomento de la colaboraci\u00f3n y la solidaridad, poniendo la innovaci\u00f3n al servicio de la utilidad; y la lucha contra las desigualdades de poder basadas en jerarqu\u00edas sociales. Por su parte, en un <a href=\"https:\/\/newleftreview.org\/issues\/ii116\/articles\/evgeny-morozov-digital-socialism\">conocido texto<\/a> sobre \u201csocialismo digital\u201d y el \u201cdebate del c\u00e1lculo\u201d, <b>Evgeny Morozov ha sugerido que la clave est\u00e1 en alimentar una ecolog\u00eda de coordinaci\u00f3n social m\u00e1s all\u00e1 del mercado, que incluya \u201cla ley, la deliberaci\u00f3n democr\u00e1tica, una \u2018burocracia radical\u2019 y mecanismos de retroalimentaci\u00f3n descentralizados, adem\u00e1s del sistema de precios\u201d<\/b>. Alimentar esta ecolog\u00eda exige ciertas formas de planificaci\u00f3n, as\u00ed como subrayar los costes de la competici\u00f3n como medio de coordinaci\u00f3n y descubrimiento social y los beneficios de ecolog\u00edas alternativas.\u00a0\u00a0<\/p><p>M\u00e1s all\u00e1 en la apuesta por mecanismos no-estatales y descentralizados,<b> Bauwens, Kostakis y Pazaitis, en su libro Peer to Peer: The Commons Manifesto, apuntan<\/b> a los ecosistemas P2P (que suponen lo que Yochai Benkler denomina una \u201cproducci\u00f3n entre iguales basada en el procom\u00fan\u201d) como base para acercarnos a sociedades poscapitalistas centradas en los bienes comunes. M\u00e1s all\u00e1 de una respuesta estatal de planificaci\u00f3n econ\u00f3mica a nivel nacional, afirman<b> que el cambio sist\u00e9mico debe emerger de una contra-fuerza econ\u00f3mica constituida por coaliciones\u00a0 translocales y transnacionales de empresas orientadas al procom\u00fan, iniciativas agrupadas en C\u00e1maras o Asambleas de los Comunes (emulando el rol de las C\u00e1maras de Comercio)<\/b>. Su objetivo ser\u00eda reunir a todos los que contribuyen y mantienen los bienes comunes y servir de foro para intercambiar experiencias, as\u00ed como promover y participar en \u201casociaciones p\u00fablico-comunitarias\u201d. Estas C\u00e1maras o Asambleas de los Comunes se articular\u00edan en federaciones a distintas escalas (regionales, nacionales, transnacionales) hasta llegar a una C\u00e1mara de los Comunes Global. Se tratar\u00eda de resguardar la autonom\u00eda de las comunidades locales a la vez que se da una respuesta a la gobernanza global que ejercen hoy las fuerzas capitalistas.\u00a0<\/p><p>Queda para trabajos futuros (en particular, un volumen colectivo que ver\u00e1 la luz en 2023) el abordar las virtudes y defectos de estos diagn\u00f3sticos y pron\u00f3sticos, sean pesimistas u optimistas, as\u00ed como las posibilidades y l\u00edmites de diversos procesos y proyectos en curso, sean hegem\u00f3nicos o contra-hegem\u00f3nicos. En cualquier caso, es claro que la mayor\u00eda de las aportaciones que hemos revisado en este texto sugieren la urgencia de pensar y actuar en la intersecci\u00f3n entre la econom\u00eda y la tecnolog\u00eda, y de abordar esa intersecci\u00f3n como un frente de batalla clave en la definici\u00f3n de los modelos de sociedad (capitalista, neofeudal, socialista\u2026) del presente y del futuro.<\/p><p><br \/><br \/><\/p><p><i>Para ampliar algunos de los temas aqu\u00ed tratados pod\u00e9is ver los contenidos de las sesiones del Eje Econom\u00eda y Tecnolog\u00eda del <a href=\"https:\/\/tecnopolitica.net\/es\/projects\/vector\">Vector de Conceptualizaci\u00f3n Sociot\u00e9nica<\/a>. <a href=\"https:\/\/tecnopolitica.net\/es\/content\/econom%C3%ADa-y-tecnolog%C3%ADa-i-tecnofeudalismo-0\">En la primera de ellas, conversamos con C\u00e9dric Durand sobre su concepto de Tecnofeudalismo<\/a>. <a href=\"https:\/\/tecnopolitica.net\/es\/content\/econom%C3%ADa-y-tecnolog%C3%ADa-ii-%C2%BFha-muerto-el-capitalismo-0\">En la segunda, debatimos con McKenzie Wark si el capitalismo ha muerto y su concepto de \u201cvectorialismo\u201d<\/a>, tras la cual realizamos una<a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/pensamiento\/mckenzie-wark-depresion-secuela-alquilar-nuestro-cerebro-condiciones-deplorables\"> entrevista para El Salto<\/a>. <a href=\"https:\/\/tecnopolitica.net\/es\/content\/econom%C3%ADa-y-tecnolog%C3%ADa-iii-cripto-ciber-com%C3%BAn-coop-0\">En la tercera sesi\u00f3n recorrimos diversas formas tecnoecon\u00f3micas emergentes, tanto hegem\u00f3nicas como contra-hegem\u00f3nicas.\u00a0<\/a><\/i><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las transformaciones econ\u00f3micas ligadas a las tecnolog\u00edas digitales est\u00e1n dando lugar a distintos marcos de interpretaci\u00f3n, desde quienes afirman que estamos retrocediendo a formas precapitalistas feudales, hasta quienes afirman que asistimos al surgimiento de un sistema de producci\u00f3n postcapitalista, pasando por quienes sostienen que se trata de capitalismo, bien en su versi\u00f3n cl\u00e1sica o bien en una versi\u00f3n renovada. \u00bfCu\u00e1les son estas posiciones? \u00bfQu\u00e9 posibilidades apuntan, en positivo y en negativo? <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":346,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-345","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/345","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=345"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/345\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":350,"href":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/345\/revisions\/350"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/346"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=345"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=345"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dialogoalfuturo.ciape.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=345"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}